domingo, 11 de enero de 2015


En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

In nòmine Patris, et Fìlii, et Spìritus Sàncti. Amen
PADRE NUESTRO
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Sanos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos deje caer en tentación, y líbranos del mal. Amén.
PÁTER NÒSTER
Pàter nòster, qui es in caelis, sanctificètur nomen tùum, advèniat regnum tùum, fiat volùntas tua sìcut in caelo et in terra; panem nostrum cotidiànum dà nobis hòdie, et dimìtte nobis dèbita nostra sìcut et nos dimìttimus debitòribus nostris, et ne nos indùcas in tentatiònem, sed lìbera nos a malo. Amen
AVE MARÍA
Dios te Salve María, llena eres de gracias, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre: Jesús. Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
AVE MARÍA
Ave María, grátia plena, Dóminus tecum; benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui, Jesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus nunc et in hora mortis nostrae. Amen
GLORIA AL PADRE
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
GLORIA PÀTRI
Gloria Pàtri, et Fìlio, et Spìritui Sancto, sicut erat in princìpio, et nunc, et semper, et in saècula saèculorum. Amen
ÁNGEL DE DIOS
Ángel de Dios, bajo cuya tutela y custodia me ha puesto la piedad divina, ilumíname, defiéndeme, rígeme y gobiérname en este día. Amén.
ANGELE DEI
Ángele Dei, qui custos es mei, me, tibi commíssum pietáte supérna, illúmina, custódi, rege et gubérna. Amen.
EXAMEN DE CONCIENCIA
Piensa en todos las faltas cometidas en este día, de pensamientos, palabras, obras y omisión: arrepiéntete de corazón por todas las culpas; pide perdón a Dios y reza con fe el Acto de Contrición.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Señor mío y Dios mío: reconozco que soy pecador; he pecado contra ti y contra mi prójimo. Me arrepiento del mal que he hecho, porque me hice indigno de tu amor y merecedor de tu castigo. Confió en tu misericordia, porque tu Hijo Jesús murió por mí en la cruz. Te pido que me perdones y me concedas la gracia para cumplir mi propósito de no ofenderte jamás. Señor, misericordia, perdóname.
ACTUS CONTRITIONIS
Deus meus, ex toto corde pàenitet me ómnium meórum peccatórum, éaque detéstor, quia peccándo non solum paenas a te iuste statútas proméritus sum, sed praesértim quia offéndi te, summum bonum, ac dignum qui super ómnia diligáris. Ideo fírmiter propóno, adiuvánte grátia tua, de cétero me non peccatúrum peccandíque occasiónes próximas fugitúrum. Amen.
MAGNIFICAT
Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí. Su nombre es santo y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia como la había prometido a nuestros Padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
MAGNIFICAT
Magníficat ánima mea Dóminum, et exsultávit spíritus meus in Deo salvatóre meo, quia respéxit humilitátem ancíllae suae. Ecce enim ex hoc beátam me dicent omnes generatiónes, quia fecit mihi magna, qui potens est, et sanctum nomen eius, et misericórdia eius in progénies et progénies timéntibus eum. Fecit poténtiam in bráchio suo, dispérsit supérbos mente cordis sui; depósuit poténtes de sede et exaltávit húmiles. Esuriéntes implévit bonis et divites dimisit inanes. Suscépit Ísrael púerum suum, recordátus misericórdiae, sicut locútus est ad patres nostros, Àbraham et sémini eius in sàecula. Glória Patri et Fílio...
AL TERMINAR DEL DÍA
Al terminar del día, oh altísimo Creador, vela nuestro descanso con honor de Padre. Da salud al cuerpo y fervor al espíritu, tu luz aclare las sombras de la noche. En el sueño de los elementos se quede fiel el corazón, y al regresar el alba entone tu alabanza. Sea amor al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, al Dios Trino y Uno, en los siglos sea gloria. Amén.
ORACIÓN FINAL
Llegue a ti, oh Padre, nuestra oración al terminar este díía: tu gracia nos conceda descansar en paz, al seguro de todos males, y de despertarnos en la alegría para cantar tu alabanza. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.


ORACIÓN A SAN JOSÉ (DEL PAPA LEÓN XXIII)

A ti, bienaventurado José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de tu Santísima Esposa,
solicitamos también confiadamente tu patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, te tuvo unido y por el paterno amor con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente te suplicamos que vuelvas benigno los ojos a la herencia que, con su sangre, adquirió Jesucristo, y con tu poder y auxilio socorras nuestras necesidades.
Protege, oh providentísimo Custodio de la Divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; aparta de nosotros toda mancha de error y de corrupción; asístenos propicio desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo libraste al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defiende la Iglesia santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protégenos con perpetuo patrocinio para que a ejemplo tuyo y sostenidos por tu auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir, y alcanzar en los cielos la eterna bienaventuranza. Amén.


AL AMPARO DEL MANTO SAGRADO

Oh glorioso Patriarca San José, que por Dios fuiste puesto a la cabeza y custodia de la más Santa de las familias, dígnate ser desde el cielo el custodio de mi alma, que pide ser recibida bajo tu manto.
Yo, desde este momento, te designo padre, protector y guía, y pongo bajo tu especial custodia el alma mía, mi cuerpo, lo que tengo y lo que soy, mi vida y mi muerte.
Mírame como tu hijo, defiéndeme de todos mis enemigos visibles e invisibles; asísteme en todas las necesidades: consuélame en todas las amarguras de mi vida, pero especialmente en la agonía de la muerte.
Vuelve una palabra para mí a aquel amable Redentor, que de niño llevaste en tus brazos, a aquella Virgen gloriosa, de quien fuiste amante esposo.
Implora para mí aquellas bendiciones que tú veas sean beneficiosas para mi bien, para mi eterna salvación, y yo procuraré no ser indigno de tu especial patrocinio. Amén.


A SAN JOSÉ

San José, esposo dulcísimo de María, Padre putativo de Jesús y Padre de la Divina Providencia, custodio de la Santa Iglesia, a ti recurrimos para que nos llenes de tus virtudes: de tu fe, de tu humildad, de tu obediencia, de tu paciencia, de tu silencio adorante y de tu espíritu de abandono. Defiéndenos de todos los asaltos del maligno y provee nuestras necesidades espirituales y materiales para que podamos buscar únicamente el Reino de Dios y servir al triunfo del Corazón Inmaculado de María tu Santísima Esposa.
San José, ruega por nosotros.


AVE, JOSÉ

Dios te salve, José, lleno de gracia del Espíritu Santo, el Señor es contigo, bendito eres entre todos los hombres, como tu Esposa bendita entre las mujeres. Porque Jesús, fruto bendito del vientre virginal de Nuestra Señora la Virgen María, fue tenido por tu Hijo.
Ruega por nosotros, Virgen y Padre de Cristo, para que el que en esta vida quiso ser súbdito tuyo, por tus merecimientos nos sea propicio ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Ave José, hijo de David,
escogido por el Padre, custodio del Hijo.
tú eres bendito entre los hombres
y bendito es tu amado Jesús.
justo entre los justos,
esposo de María
ruega por nosotros pecadores
hora en la hora de nuestra muerte
Así sea.

Querido papá, tú sabes
Querido papá, tú puedes
Querido papá, tú ves
Querido papá, tú provees.



S. JOSÉ, ELEGIDO POR DIOS

San José, elegido por Dios para ser el esposo purísimo de María y el Padre putativo de Jesús, intercede por nosotros que nos volvemos a ti.
Tú que fuiste el fiel custodio de la Sagrada Familia, bendice y protege nuestra familia y todas las familias cristianas.
Tú que has experimentado en la vida la prueba, la fatiga, el cansancio, ayuda a todos los trabajadores y a todos los que sufren.
Tú que tuviste la gracia de morir entre los brazos de Jesús y María, asiste y conforta a todos los moribundos.
Tú que eres el Patrono de la Santa Iglesia, intercede por el Papa, los Obispos, y todos los fieles esparcidos por el mundo, especialmente por aquellos que son oprimidos y sufren persecuciones en nombre de Cristo.

Oración a San José Y la Virgen Maria para Sanar Heridas del Alma (ll)



Oración a San José (II)
Bienaventurado San José, acudimos en nuestra tribulación; y, después de invocar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio.
Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el paterno amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos volváis benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.
Proteged, oh providentísimo Custodio de la Sagrada Familia, la escogida descendencia de Jesucristo; apartad de nosotros toda mancha de error y corrupción; asistidnos propicio, desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro en esta lucha con el poder de las tinieblas; y, como en otro tiempo librásteis al Niño Jesús del inminente peligro de su vida, así, ahora, defended la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir y piadosamente morir y alcanzar en el Cielola eterna felicidad. Amén

Oración a la Santísima Virgen María

Soberana María, Madre de Jesús y Madre nuestra,  que por tus grandes virtudes y especialmente por tu humildad, mereciste que todo un Dios te escogiera por madre suya, te suplicamos  nos prepares y dispongas para  aceptar la Palabra del Señor en nuestro corazón  que nos impulse a ser promotores de verdad, justicia, reconciliación y paz.

Te encomendamos Madre, todos los hogares de nuestra país, para que en ellos los odios, los rencores, la violencia, la indiferencia, la pobreza, la inequidad, la exclusión y la desigualdad no tengan acogida. Así logremos recuperar en las familias colombianas los ambientes de paz y armonía que hacen de nuestros hogares espacios de comunión y unidad.
María, Madre de la Iglesia, haz que unidos a tu Hijo, Jesucristo, celebremos la Navidad con alegría, sencillez y amor.
(Se reza tres veces el Avemaría)

Novena a San Jose EhMD

Por la señal...
Padre Santo:Unidos a María Santísima, la Inmaculada Concepción y siempre Virgen, de quien somos esclavos, por ser Ella tu Esclava por amor, a San José, varón prudente y justo, a los ángeles y a los santos, te suplicamos con humildad y con amor:
Danos el Espíritu Santo.
Señor, amadísimo Señor: Danos el Espíritu Santo.
Amén, Amén, Amén.
(Acta 372)
Acto Penitencial
Dios de la Misericordia y del perdón: Ten compasión de mi. Tú eres el agua viva que santifica y perfecciona: lléname de Ti
Destruye mi maldad con tu pureza; fortalece mis debilidades con Tu gracia; transfórmame con Tu poder. Yo no puedo ser perfecto sin Tu ayuda; Tú no puedes perfeccionarme, sin mi voluntad, no por falta de poder, sino por exceso de Misericordia. Dios mío: te doy mi voluntad para que Tú me perfecciones. Hazlo ahora, Señor. Destruye mi maldad. Lléname de Ti, ahora y aquí,
Dios y Señor mío. Amén. (Acta 721)
Oración para todos los dias
Dios mío:
Sella mis labios, para que no haya en mi otra palabra que tú mismo.
Sella mi corazón para que no tenga otro deseo que a ti mismo, mi amadísimo Señor.
Sella mis ojos para que no tenga a mi vista otra realidad que tu presencia.
Señor mío y Dios mío lléname de ti en todo instante, y , por amor a la que en ti y por ti es tres veces santa, a María la Inmaculada Concepción y siempre virgen, dame la gracia de proveer a los hogares con tu presencia ; Jesucristo, integrando siempre, siempre bendiciendo las familias.
Dame el gozo amado mío de velar el sueño de los justos y de ser, como es tu voluntad el consejero eficaz y desvelado de todos los creyentes.
Amén. Amén. Amén. (Acta 154)

Primer Día

La Prudencia, el Amor y la Fidelidad son los sellos que caracterizan a José:
Para "Hacer de ustedes verdaderos testigos de la Encarnación, sacrificio, muerte, resurrección, vida, acción y modo de ser y hacer de Jesucristo, el testigo, por excelencia de la existencia y Estilo del Padre Omnipotente que tienen en el cielo y en la tierra.
¿Para lograrlo, qué deben hacer?
Primordialmente, obsérvenlo a él, a José, en su fiel y amorosa relación con Dios Padre, con su hijo Jesucristo, con la santísima virgen y con todos y cada uno de sus prójimos.
Sus primeras enseñanzas fueron: el amor, la prudencia y la fidelidad.
Como consecuencia, háganse estas preguntas:
1. ¿Yo amo, sin esperar ser amado?
2. ¿Yo soy prudente cuando amo?
3. ¿Yo soy fiel y, como consecuencia, sirvo cuando amo, sin esperar recompensas de ninguna clase?
Lean, relean y mediten, Mt. 1, 18-25.
La prudencia, el amor y la fidelidad, son los sellos que caracterizan y distinguen a José.
La prudencia, el amor y la fidelidad deben ser los rasgos característicos de ustedes, los hijos de la madre de Dios, como José y como María Santísima.
Piensen, mediten y reflexionen." (Acta 1607)
Oremos:
San José, varón prudente y justo. Enséñame a ser igual que tú. Ora por mí. Amén.
(Acta 171)

Gozos para todos los dias: 
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel. 

De la noble estirpe de Israel,
 
se ha escogido a un varón
que cumpliese la misión,
de custodio del redentor.
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.
Maestro en la prudencia
Fidelidad, servicio y amor
El casto prudente y justo
Esposo de María madre del Señor
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.
Varón que agrada siempre a Dios
Padre putativo de Jesús
Servidor ferviente y oportuno
Garantía nuestra en la presencia de Dios.
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.
Testigo abandonado en la voluntad del padre
Protector y guía de la familia,
Modelo de obediencia en la iglesia y en el mundo,
Misionero y ministro de la buena nueva.
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.
Carpintero infatigable,
de inocencia consiente y portentosa,
Varón de Dios excelso y grande,
El bien amado, de presencia misteriosa.
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.
Honor de la vida doméstica,
Ángel guardián de la virginidad,
Santo patrono de los moribundos,
de ellos su consuelo y bienestar.
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.
Santo del imperturbable amor a Dios
Caridad encarnada
Modestísimo adorante
Intercede por nosotros ahora y siempre
San josé, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel.

Oración Final para todos los dias
:
A vos bienaventurado san José, acudimos en nuestras tribulaciones, y después de implorar el auxilio de vuestra santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido, y por el amor paternal con que abrazaste al Niño Jesús, humildemente os suplicamos, que volváis benigno los ojos a la herencia que con su Sangre adquirió Jesucristo y con vuestro poder y auxilio, socorráis nuestras necesidades.
"San José, varón prudente y justo: Ayúdame a ser casto. Ayúdame a ser santo! Ora por mí, ahora y siempre. En la hora de mi muerte asísteme y junto con María mi Madre, llévame a Jesús mi salvador. Amén, amen, amén"
(Acta 689)

Segundo día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
Confianza y abandono
Para lograr el amor, la prudencia y la fidelidad de José, es confiar y abandonarse en el amor, la fidelidad y la prudencia de Dios, transmitida por la acción del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es la luz y, si, El es la luz encendida en la vida de ustedes, para ser santificados, no busquen nada más. Él y lo de Él, les basta para acertar y seguir sin riesgo por el camino que es el Padre.
¿Lo entienden? ¿Me entienden?
Crean, confíen, esperen.
Piensen, mediten, reflexionen.

Oremos
San José: une tu súplica a la nuestra.
San José: ora por nosotros.
San José: ruega por nosotros.
(Acta 125)
[Gozos y Oración final]

Tercer día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
Observen, admiren e imiten a San José
Si en alguna de las creaturas humanas se reflejan ostensiblemente: el amor, la prudencia y la fidelidad de Dios, es en José, a quien las sagradas escrituras llaman: "Justo", lean, relean y mediten: Mat 1, 19.
La justicia y la prudencia son hermanas. Están en la cúspide del amor; por eso, Pablo narra en 1 Cor 13, 13. "Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas 3: Pero la mayor de todas ella es la caridad". O sea el amor.
Por su fidelidad en el amor, José es con su vida y con su ejemplo, como la estrella de Belén: señal segura que indica el punto de Encuentro, entre el cielo y la tierra. El vientre inmaculado de la Inmaculada Concepción y siempre virgen.
Piensen, mediten, reflexionen. (Acta 1607)

Oremos:
San José, varón prudente y justo: Sé mi acompañante permanente y fiel. Amén, amén, amén. (Acta 1607)

[Gozos y Oración final]

Cuarto día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
San José, Modelo del hombre
Inviten al Santo José. El, como es su modo, permanece siempre, en silencio, al lado de la Virgen.
Oigan sus luces y consejos.
Háganlo patrono de sus causas.
El, por su prudencia, ha merecido los más altos honores dados a criaturas terrenales. Mereció ser padre putativo del que Es, encarnado para el bien en las entrañas de la Virgen. Y, tal es, apenas un grado inferior al de María.
Hónrenlo.
Amar a José es signo de buen avance en nuestra marcha.
Invóquenlo. El es solícito. Y alcanza mucho de nosotros. Incorpórenlo en la oración de integración y reconciliación, especialmente de los hogares y familias.( Lección 27)

Oremos:
San José, varón prudente y justo. Enséñame a ser igual que tú. Ora por mí. Amén..
(Acta181)
[Gozos y Oración final]

Quinto día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
La Misión de San José
En las sagradas escrituras descubrimos con claridad perfecta, dos motivaciones en la razón de la Misión de San José:
La Primera: atender, humanamente, la manutención, custodia y protección del Salvador y de su Madre.
"José, hijo de David, no temas tomar contigo a María tu mujer porque lo engendrado en ella es del Espíritu Santo" (Mt. 1, 20)
Esta primera finalidad, como todas, las cumplió José sin titubeos, con fidelidad insuperable y con esmero, fue para ellos, como el siervo fiel que sirve con prudencia; que es diligente; que es leal y que es oportuno.
La segunda finalidad de la misión de José, fue salvar humanamente al niño y a su Madre, de la perversidad de Herodes, y de los malvados que cumplían sus órdenes.
"San José, ¡Qué hombre! ¡Qué Santo! ¡Qué justo!
¿Creen que fue fácil ser el protector perfecto - desde su aspecto humano - del Hijo del Dios vivo? ¿Creen que fue fácil compartir con la Virgen el secreto y la entrega de la Virginidad corporal por amor a Dios, a pesar de todos los riesgos que eran previsibles: murmuración y condena ante la esterilidad, etc.? ¿Lo comprenden? Y ¿Creen que fue fácil vivir en la práctica todos los horrores de mantener mi protección a pesar de todo, en medio de un mundo tan adverso y con unas circunstancias tan adversas? Piensen en todas las pruebas vividas por José para salvarme, conservarme y mantener en secreto el honor de mi Secreto. José, como María en la Sagrada Familia en un modelo, de fe, de amor y de esperanza." (Acta 958)

Oremos:
San José, varón prudente y justo. Enséñame a ser igual que tú. Ora por mí. Amén.
(Acta 181)

[Gozos y Oración final]

Sexto día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
San José, protector de los hombres
José, a partir de hoy, es una nueva asistencia, para ustedes. Su firma será de cinco rayas, cuando hable. Significando, ese número de rayas, la Estrella de Belén, que brillará y que está rondando sobre el mundo en este tiempo, como tal ocurrió en tiempos de él, sobre el pesebre, significan también, la flor de la pureza, con la que su castidad e inocencia es manifiesta.
El, a excepción del pecado original, no tuvo otro pecado. Porque, sin el pecado original, solamente María fue creada. Pero limpio del pecado original, José es la pureza encarnada.
Es la inocencia consciente y portentosa. Por eso, varón de Dios, lo es. El excelso; el grande, el bien amado.
Alábenlo. Hónrenlo. Imítenlo.
Fue "Mí bastón de ciego", para protegerme de las torpezas de los hombres, protegiendo a la Virgen con su amor. (Lección 27)
Oremos:
San José: une tu súplica a la nuestra.
San José: Ora por nosotros.
San José: ruega por nosotros.
(Acta 125)
[Gozos y Oración final]
Séptimo día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.

"El que tiene a Dios perdona, comprende, ama, sirve"
José estaba lleno de Dios y, como tal, no podría ser sino perdón, porque era amor. Tenía el amor de Dios.
Vean cómo se aclaran los misterios para ustedes. Aún los misterios del propio corazón del hombre.
El que ama justifica; porque, Dios, que es amor, los justifica.
El que ama, no condena. Salva.
Este es el papel también corredentor, por gracia, de José, el justo.
El es la inocencia reflejada de Dios y en él configurado.
El es reflejo del Dios Padre, que es prudente.
 Ámenlo.
 Óiganlo. Su voz es tenue; pero clara.
 Síganlo.
 Imítenlo.
 Mírenlo al lado de María. (Lección 27)
Oremos:
San José, varón prudente y justo: Sé mi acompañante permanente y fiel. Amén, amén, amén.
(Acta 1607)
[Gozos y Oración final]

Octavo día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
Imiten a José
Imitar y orar como José es obtener la gracia de ser fieles a Dios, a María y a la Iglesia.
Abrir el corazón como María, la Inmaculada concepción y siempre virgen y como Jesús. Es decidirse a morir a todo. El no tener miedo y el recordar que no es digno aquel que separa su mano del arado, para ello invoquemos a San José. Repitiendo:
• "Ave María.
• San José: asísteme.
• Ave María"
"Nombrar a José y repetir Ave María, protege, ampara y defiende contra los tres enemigos del hombre, que enemigo de Dios lo son: mundo, demonio y carne.
Invoquen las familias, para su protección y permanencia, la protección y asistencia de José" (Acta 154)
Oremos:
San José, varón prudente y justo. Enséñame a ser igual que tú. Ora por mí. Amén.
(Acta 181)

[Gozos y Oración final]

Noveno día
Acto Penitencial y oración para todos los dias.
San José Varón Prudente y Justo
Gracias al silencio, María, la Virgen, y José, el prudente, albergaron la Palabra, el Verbo de Dios y fueron sus Guardianes. Ellos prefiguran la Iglesia, guardiana del tesoro de Dios su Verbo, su Palabra, su Doctrina, a través de los siglos, sobre el mundo. La Iglesia, a semejanza de ellos, es el gran silencio, en el que habla la Palabra de Dios, que es Jesucristo, el Salvador, Dios verdadero y hombre verdadero, luz y sal del mundo, el Señor, el único Señor, en unidad imperecedera con el Padre celestial y con el espíritu Santo, en el misterio incomprensible para ustedes, de la Santísima Trinidad.
Por el silencio, el prudente, que es el sabio con la sabiduría de Dios, cuando sufre calla, y, de ese silencio, brota como el agua viva de la roca muda, una sola palabra: la oración.
El prudente ora y bendice con la silenciosa entrega de su vida, cuando, por la misma causa, que es el dolor, motivado por cualquier circunstancia (sufrimiento físico, sufrimiento moral, calumnias, malos tratos, injurias, injusticias, etc.), el fatuo se deshace en maldiciones e improperios y adopta las conductas periclitadas a cuál más absurdas.
Ustedes los Hijos de la Hija de Dios aprendan a callar. Hagan del silencio un estilo para ustedes como lo fue de María, la Virgen, y de José, el Prudente. (Acta 959)

Oremos
San José, varón prudente y justo: Sé mi acompañante prudente y fiel. Amén, amén, amén.
(Acta 1607)
[Gozos y Oración final]
Consagración a San José
Yo___________ me consagro a Ti, querido San José, a fin de que seas para mí un padre un protector y un guía en el camino de la vida. Deseo que conserves mi Alma limpia de toda mancha de pecado, Para que sea toda hermosa y pura para Jesús. Nos consagramos a María Santísima nuestra, madre, maestra y modelo para nosotros, para que Ella me consagre a Jesús. De este modo, viviendo siempre en vuestros tres corazones, pueda yo vivir cumpliendo la voluntad de Dios y al final me obtengas una santa muerte.
San José, varón prudente y justo: sé mi acompañante permanente y fiel. Amén, amén, amén. (Acta 1.607)

NOVENA DE ORACIÓN CON SAN JOSÉ

A pedido de la Virgen María, por la intercesión del Castísimo Corazón
para manifestar la Peregrinación Mariana por América


El día 13 de noviembre de 2013, durante Su Aparición en el Centro Mariano de Aurora, Paysandú, Uruguay; la Madre Divin hizo un nuevo pedido:


Una Novena con las oraciones transmitidas por San José en julio de 2013, cuando realizó Apariciones reservadas durante nueve días seguidos a la vidente hermana Lucía.

La Virgen María nos pidió que esta novena se realizase con la intención de alcanzar la intercesión del Castísimo Corazón de San José, para la manifestación de Su tarea Mariana y de Sus Apariciones en los diferentes países de América.

En Su novena, San José nos transmitió nueve oraciones, cada una correspondiente a un día de la Novena.

Para iniciar el ejercicio, se puede leer el mensaje transmitido por San José, referente a la oración del día. Luego, se pronuncia la oración por 72 veces.

San José nos dice sobre este ejercicio:
"Esta novena es entregada a aquellos que aspiran transformar aspectos profundos de la consciencia y, por intermedio de la intercesión de Mi Casto Corazón, encontrar un camino de simplicidad y de unión con el Espíritu de Dios.

Por medio de esta novena no solo podrán alcanzar la intercesión de Mi Corazón para vuestros espíritus y consciencias sino que también, y sobre todo, aprenderán a ser intercesores delante de Dios por toda la humanidad; para que así cada ser encuentre la unión con Dios y por medio de esa unión pueda retornar a los brazos del Creador."


NOVENA DE SAN JOSÉ

PRIMER DÍA - Mensaje: "Para alcanzar la pureza en el corazón, en el espíritu, en la mente y en los sentidos, orarán:

"¡Oh, Pureza Infinita!
       que naciste en el Castísimo Corazón de San José,
       irradia Tu Luz a los corazones del mundo
       y vive eternamente en nuestros corazones,
       para que podamos alcanzar
       la sublime humildad.

Amén”

"Repetirán esta oración 72 veces, incluyendo a los corazones de toda la humanidad, pidiendo la intervención de San José y siendo intercesores delante de Dios."


SEGUNDO DÍA - Mensaje: "En el segundo día de esta novena, orarán para que el mundo entero pueda ser reflejo de las Acciones Divinas y obrero de Su Voluntad."

“¡Oh, Castísimo Corazón de San José!
       pon en mis manos la Luz de Dios,
       haz mi mirada serena y pura.

Que mis pies caminen por los que más necesitan
       y mi alma permanezca en el Corazón del Padre Celestial.

Que el servicio prestado por cada corazón
       sea el reflejo cristalino de la Unión eterna con Dios.

Amen”

"En la aspiración a servir encontrarán las verdades que son desconocidas para el corazón humano. Descubran en los tiempos actuales el secreto del eterno servicio, que encuentra la necesidad presente en cada paso que se da en la vida".


TERCER DÍA - Mensaje: "Para construir en el corazón la fortaleza inconmovible de la unión con Dios y la plena Fe en su Verdad, orarán la tercera oración. Ante cualquier obstáculo en contra de las obras del Creador, la pronunciarán con firmeza en el verbo y fe en la Voluntad de Dios."

“Por el Poder y Gracia Infinita
       del Corazón Purísimo de San José,
       sean disueltos todos los obstáculos
que no permiten el cumplimiento de las obras de Dios.

San José, Castísimo obrero de Dios,
       manifiesta hoy la Voluntad Divina.

Amén”


"El mayor secreto del obrero de Dios es la fortaleza en la verdad de la manifestación del Creador. Todo lo que es obra para Dios a Él pertenece y por Su Gloria debe ser manifestada.
Confíen en el poderoso rayo del Señor que, por medio de Su Espíritu, puede manifestar lo impensable y lo imposible para las mentes humanas."


CUARTO DÍA - Mensaje: "Para que vuestras acciones reflejen la Grandeza de las Acciones Divinas y vuestros corazones sean prolongamientos vivos del Corazón de Dios, orarán:


       “Cristalinos serán mis pasos,
       porque en mi corazón
       vive la pura intención de servir a Dios.

¡Oh, San José Castísimo!
       manifiesta en nuestra existencia
       la Gloria Eterna del Creador.

Amén”

"La intención pura lleva a acciones puras y, actuando de forma cristalina delante de Dios, el Señor envía Su Espíritu para que venga en auxilio de las almas y refleje en los espíritus del mundo la Gloria Eterna del Creador."


QUINTO DÍA - Mensaje: "Para abrir la puerta del corazón al Señor y darle el permiso para actuar en vuestras vidas, en el quinto día orarán:

“Señor y Rey de todo lo que existe,
       Voluntad Suprema entre las voluntades del mundo,
       manifiesta Tu Sabiduría en nuestra vida,
       manifiesta Tu Poder y Voluntad
       en todas las necesidades del mundo.

Tú que sabes, Señor, lo que cada ser necesita,
       bajo la intercesión de Tu Siervo Fiel, San José,
       auxilia a toda la humanidad.

Amén”

"De esta forma simple, repitiendo al Señor con pureza en la intención, elevarán el verbo al Reino de los Cielos y permitirán que de allí parta la Voluntad Suprema hacia el mundo entero."


SEXTO DÍA - Mensaje: "En este día, al profundizar el propio contacto con el Universo de la Oración, pedirán a Dios Su intercesión, diciendo:


“Padre Celestial,
       que enviaste a San José como nuestro Instructor y Pastor,
       bajo la intercesión del Castísimo Corazón,
       permite que nuestro verbo sea puro
       como el aroma más suave de una flor
       y verdadero como el sentir más
       profundo de nuestro corazón,
       abriendo así todas las puertas
       que nos conducen a Tu Universo Celestial.

Amén”


"Para llegar al Universo de Dios necesitan cruzar muchas puertas y superar innumerables obstáculos; la oración es como un fluido puro que pasa con profunda Paz, como suave llave que abre todas las puertas, como un aroma de Amor que cruza los Universos, que nada puede detenerlo y que tiene como dirección los Sacratísimos pies del Creador."


SÉPTIMO DÍA - Mensaje: "La verdadera humildad nace de la perseverancia en el Corazón de Dios, porque el alma que nunca se cansa de buscar al Señor acaba por fundirse a Él en corazón, en esencia y en espíritu. Para ese momento de eterno caminar, orarán en el séptimo día:

“Fuente Insondable de Humildad,
       bajo la guía e intercesión de San José,
       surge delante de nuestros corazones,
       disuelve nuestro pequeño espíritu
       en el Espíritu Eterno del Creador.

Amén”

"Por eso hoy les digo que el único camino por el cual deben seguir eternamente es el camino de la búsqueda incesante; seguir como un alma que siempre tiene sed y camina en dirección a la Fuente de agua más pura y cristalina, que sabe que está disponible para todos."


OCTAVO DÍA - Mensaje: "Mientras orábamos, San José se aproximó en silencio, estuvo un tiempo observándonos y, enseguida, comenzó a orar la siguiente oración:

“Por el Silencio Sagrado,
       que nace en lo profundo del Castísimo Corazón,
       silenciadas sean nuestras aspiraciones,
       silenciadas sean nuestras malas intenciones,
       silenciados sean nuestros deseos,
       silenciados sean nuestros sentidos,
       silenciados sean nuestro verbo y pensamiento.
       Y bajo la Sagrada intercesión de San José,
       silenciado sea nuestro espíritu
       en el encuentro sagrado con el Creador del Universo Celestial.

Amén”

"Bendecidos sean por el silencio de Mi Corazón y en él aprendan a oír el propio corazón y el Corazón Sacratísimo de Dios."


NOVENO DÍA - Mensaje:"En el último día de esta novena orarán para consolidar en el corazón, en las intenciones y en el espíritu, la unión pura con Dios. 
Al sentir en vuestros corazones el momento de ofrecer esta novena y profundizar el contacto con Dios, orarán 72 veces la oración de cada día. Al término de los nueve días realizarán una oferta sincera al Señor de cada oración pronunciada, para que bajo la intercesión de Mi Corazón, junto a los vuestros, la humanidad pueda alcanzar un Nuevo Tiempo y pueda vivir su verdadero arquetipo de semejanza con Dios y con Sus Mensajeros. Para finalizar la novena orarán en lo profundo del corazón:

“Señor Dios, que todo creaste,
       consolida en nuestro corazón
       la unión con Tu Sagrado Espíritu.

Consagra nuestra alma a Tu Propósito de Amor.

       Colma nuestro espíritu y nuestro corazón
       con la Luz imperecedera de Tu Reino.
       Y por medio de esta oración, Señor,
       permite que nuestro corazón se una definitivamente a Ti.

Amén”


"Bajo el Amor de Dios y la intercesión del Casto Corazón, sigan en Paz.
Los bendigo siempre y les agradezco por orar Conmigo desde el Corazón".

San José Castísimo