viernes, 16 de enero de 2015

Oración Personal para sellarse y protegerse con la sangre de Cristo:
Señor, Jesús, hoy quiero que selles mi vida personal con todas mis pertenencias. Sello mi salvación con tu preciosa sangre, sello mis sentimientos, para que todos mis afectos sean cubiertos. Sello con tu sangre mis inquietudes para estar seguro de alcanzar la respuesta a mis necesidades. Sello mi corazón para que no entre ningún espíritu de rencor, amargura, tristeza o miedo.
Yo sello con tu Sangre mi voluntad para que esté presta siempre a hacer el bien, sello mi mente para que entren solo pensamientos que me permitan alcanzar el gozo, la paz y así cambiar mi manera de vivir. Sello con tu Sangre, Señor, mi cuerpo para que reciba la salud, sea protegido del pecado y de las enfermedades, adulterios y accidentes.
Sello mi pasado para que toda herida que aún me haga daño sea sanada con tu Sangre bendita. Sello mi presente para que todas mis actividades sean cubiertas con tu Sangre protectora. Sello mi futuro para que mis planes, proyectos sean preservados de todo ataque y toda influencia del maligno. Sello mi familia, mis seres queridos, mis amistades…para que sean protegidos.
Sello mi economía, para que se derrame abundantemente tu Providencia en mi vida. Sello mis deudas para que el devorador huya y desaparezcan. Invoco tu Sangre preciosa sobre mi boca y sello mis palabras para que sean sólo bendición.
Tu Sangre preciosa me haga invisible cuando se nos acerque el enemigo nos permita reconocerlo y vencerlo por la invocación de tu Nombre. Sello todo mi ser y me coloco bajo tu protección para que me libres de toda acechanza del mal. Con el poder de la Sangre de Jesucristo rompo y destruyo toda potestad de interferencia, la interacción del maligno y prohíbo toda comunicación entre espíritus.
Pido Jesús, que envíes a tu Santísima Madre del Perpetuo Socorro, para que se haga presente en mi hogar y en mi trabajo y me acompañe con San Miguel Arcángel, y sus nueve coros angélicos, San Gabriel y San Rafael. Gracias Señor porque Tu eres el guardián que nunca duermes. Gracias Señor, por tu Sangre preciosa, porque gracias a ella somos preservados de todo mal. Tu Sangre nos hace invisibles, bendito y alabado seas por siempre Señor.
Amén.
Oracion de proteccion diaria
Señor Jesús, en tu nombre
y con el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o acontecimientos
a través de los cuales el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos toda potestad destructora en el aire,
en la tierra, en el agua, en el fuego, debajo de la tierra,
en las fuerzas satánicas de la naturaleza,
en los abismos del infierno,
y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del maligno.
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
acompañada de San Miguel, San Gabriel, San Rafael
y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
(nombrar a cada una de ellas),
las personas que el Señor enviará a ella,
así como los alimentos y los bienes
que Él generosamente nos envía para nuestro sustento.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas, objetos, paredes,
pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
alrededor de toda nuestra familia.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos los lugares en donde vamos a estar este día,
y las personas, empresas o instituciones con quienes vamos a tratar
(nombrar a cada una de ellas).
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
los negocios de toda nuestra familia, y los vehículos,
las carreteras, los aires, las vías y
cualquier medio de transporte que habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos
los actos, las mentes y los corazones de todos los habitantes
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que Tu Paz
y Tu Corazón al fin reinen en ella.
Te agradecemos Señor por Tu Sangre y por Tu Vida,
ya que gracias a Ellas hemos sido salvados
y somos preservados de todo lo malo.
Amén.
ORACIÓN DE SAN AGUSTIN
PIDIENDO LA PROTECCIÒN DE DIOS.
AMABILÍSIMO SEÑOR JESUCRISTO, VERDADERO DIOS, QUE DEL SENO ETERNO DEL PADRE OMNIPOTENTE, TU FUISTE ENVIADO AL MUNDO PARA ABSOLVER LOS PECADOS, REDIMIR A LOS AFLIGIDOS, SOLTAR A LOS ENCARCELADOS, CONGREGAR A LOS VAGABUNDOS, CONDUCIR A SU PATRIA A LOS PEREGRINOS, COMPADÉCETE DE LOS VERDADERAMENTE ARREPENTIDOS, CONSUELA A LOS OPRIMIDOS Y ATRIBULADOS; DÍGNATE ABSOLVER Y LIBERARME A MÍ, A TU CRIATURA, DE LA AFLICCIÓN Y TRIBULACIÓN EN QUE ME VEO, PORQUE TÚ RECIBISTE DE DIOS PADRE TODOPODEROSO EL GÉNERO HUMANO PARA QUE LO COMPRASES Y, HECHO HOMBRE, PRODIGIOSAMENTE NOS COMPRASTE EL PARAÍSO CON TU
PRECIOSA SANGRE, ESTABLECIENDO UNA PAZ COMPLETA ENTRE LOS ÁNGELES Y LOS HOMBRES.
ASÍ PUES, DÍGNATE, SEÑOR, INTRODUCIR Y CONFIRMAR UNA PERFECTA CONCORDIA ENTRE MIS ENEMIGOS Y YO Y HACER QUE SOBRE MÍ RESPLANDEZCA TU PAZ, GRACIA Y MISERICORDIA, MITIGANDO Y EXTINGUIENDO TODO ODIO Y FUROR QUE CONTRA MÍ TUVIERON MIS ADVERSARIOS, COMO LO HICISTE CON ESAÚ, QUITÁNDOLE TODA LA ADVERSIÓN QUE TENÍA CONTRA SU HERMANO JACOB.
EXTIENDE, SEÑOR JESUCRISTO, SOBRE MÍ TU CRIATURA, TU BRAZO Y TU GRACIA Y DÍGNATE LIBERARME DE TODOS LOS QUE ME ODIA, COMO LIBERASTE A ABRAHAM DE LAS MANOS DE LOS CALDEOS; A SU HIJO ISAAC DE LA CONSUMACIÓN DEL SACRIFICIO; A JOSÉ, DE LA TIRANÍA DE SUS HERMANOS; A NOÉ, DEL DILUVIO UNIVERSAL; A LOT, DEL INCENDIO DE SODOMA; A MOISÉS Y ABRAHAM, TUS SIERVOS Y AL PUEBLO DE ISRAEL, DEL PODER DEL FARAÓN Y DE LA ESCLAVITUD DE EGIPTO; A DAVID, DE LAS MANOS DE SAÚL Y DEL GIGANTE GOLIAT; A SUSANA, DEL CRIMEN Y DEL FALSO TESTIMONIO; A JUDIT, DEL SOBERBIO E IMPURO HOLOFERNES; A DANIEL DE LA CUEVA DE LOS LEONES; A LOS TRES JÓVENES, SIDRAC, MISAC Y ABEDÉNEGO, DE LA CALDERA DE FUEGO ARDIENTE; A JONÁS, DEL VIENTRE DE LA BALLENA; A LA HIJA DE LA MUJER CANANEA, DE LA OPRESIÓN DEL DEMONIO; A ADÁN, DE LA PENA DEL INFIERNO; A PEDRO DE LAS OLAS DEL MAR; Y A PABLO, DE LAS CELDAS DE LA CÁRCEL.
OH AMABILÍSIMO SEÑOR JESUCRISTO, HIJO DE DIOS VIVO, ATIÉNDEME TAMBIÉN A MÍ…………(NOMBRE), CRIATURA TUYA, Y VEN CON PRONTITUD EN MI AYUDA, POR TU ENCARNACIÓN, POR TU NACIMIENTO, POR EL HAMBRE, POR LA SED, POR EL FRÍO, POR EL CALOR, POR LOS TRABAJOS Y POR LAS AFLICCIOINES; POR LOS SALIVAZOS Y BOFETADAS; POR LOS AZOTES Y CORONA DE ESPINAS; POR LOS CLAVOS, HIEL Y VINAGRE; POR LA MUERTE CRUEL QUE POR MÍ PADECISTE; POR LA LANZA QUE TRANSPASÓ TU PECHO; Y POR LAS SIETE PALABRAS QUE DIJISTE EN LA CRUZ, “PADRE PERDÓNALES, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN”. DESPUÉS AL BUEN LADRÓN QUE ESTABA CONTIGO CRUCIFICADO: “YO TE ASEGURO: HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO”. DESPUÉS AL MISMO PADRE: “DIOS MIO, DIOS MIO, PORQUÉ ME HAS ABANDONADO.”
DESPUÉS A TU MADRE “MUJER AHÍ TIENES A TU HIJO” DESPUÉS AL DISCÍPULO: “AHÍ TIENES A TU MADRE”, MOSTRANDO QUE ASÍ QUE CUIDABAS DE TUS AMIGOS. DESPUÉS DIJISTE:”TENGO SED”, PORQUE DESEABAS NUESTRA SALVACIÓN Y LA DE LAS ALMAS SANTAS QUE ESTABAN EN EL LIMBO.DIJISTE DESPUÉS A TU PADRE.”EN TUS MANOS ENCOMIENDO TU ESPÍRITU. Y POR ÚLTIMO EXCLAMASTE “TODO ESTÁ CONSUMADO”, PORQUE ESTABAN CONCLUÍDOS TODOS TUS TRABAJOS Y DOLORES.
TE RUEGO PUES, QUE POR TODO ESTO Y POR TU BAJADA AL LIMBO, POR TU GLORIOSA RESURRECCIÓN, POR LAS FRECUENTES CONSOLACIONES QUE DISTE A TUS DISCÍPULOS, POR TU ADMINRABLE ASCENSIÓN, POR LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO, POR EL TREMENDO DÍA DEL JUICIO, COMO TAMBIÉN POR TODOS LOS BENEFICIOS QUE HE RECIBIDO DE TU BONDAD.
TU ME CREASTE DE LA NADA, ME REDIMISTE, ME CONCEDISTE TU SANTA FE, ME FORTALECISTE CONTRA LAS TENTACIONES DEL DEMONIO, Y ME PROMETISTE LA VIDA ETERNA.
POR TODO ESO, REDENTOR MIO, COMPADÉCETE DE MÍ, MISERABLE CRIATURA, TODOS LOS DÍAS DE MI VIDA. OH DIOS DE ABRAHAM, DIOS DE ISAAC Y DIOS DE JACOB, COMPADÉCETE DE MÍ….(NOMBRE), CRIATURA TUYA Y MANDA EN MI AUXILIO A TU SANTO ARCÁNGEL MIGUEL, QUE ME
GUARDE Y ME DEFIENDA DE TODOS MIS ENEMIGOS CARNALES Y ESPIRITUALES, VISIBLES E INVISIBLES.
Y TÚ, MIGUEL, ARCANGEL SANTO DE CRISTO, DEFIÉNDEME EN LA ÚLTIMA BATALLA, PARA QUE NO PEREZCA EN EL TREMENDO JUICIO. ARCÁNGEL DE CRISTO, SAN MIGUEL, TE PIDO POR LA GRACIA QUE MERECISTE Y POR NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, QUE ME LIBRES DE TODO MAL Y DEL ÚLTIMO PELIGRO A LA HORA POSTRERA DE LA MUERTE.
SAN MIGUEL, SAN GABRIEL, SAN RAFAEL Y TODOS LOS OTROS ÁNGELES Y ARCÁNGELES DE DIOS, SOCORRAN A ESTA MISERABLE CRIATURA.
LES RUEGO HUMILDEMENTE QUE ME PRESTEN SU AUXILIO, PARA QUE NINGÚN ENEMIGO ME PUEDA CAUSAR DAÑO TANTO EN EL CAMINO, COMO EN CASA, ASÍ EN EL AGUA COMO EN EL FUEGO, O VELANDO O DURMIENDO, O HABLANDO O CALLADO, TANTO EN LA VIDA COMO EN LA MUERTE.
EH AQUÍ LA CRUZ + DEL SEÑOR, HUYAN POTENCIAS ENEMIGAS. VENCIÓ EL LEÓN DE LA TRIBU DE JUDÁ, DESCENDIENTE DE DAVID. !ALELUYA¡
SALVADOR DEL MUNDO, SÁLVAME. SALVADOR DEL MUNDO, AYÚDAME. TÚ QUE POR TU SANGRE Y POR TU CRUZ ME REDIMISTE, SÁLVAME Y DEFIÉNDEME HOY Y EN TODO TIEMPO.
AGIOS O THEÓS, + AGIOS ISCHIRÓS + AGIOS AHTÁNATOS, + ELEISON IMÁS. DIOS SANTO, + DIOS FUERTE, + DIOS INMORTAL, + TEN MISERICORIDA DE NOSOTROS.
CRUZ DE CRISTO +, SÁVAME. CRUZ DE CRISTO +, PROTÉGEME. CRUZ DE CRISTO +, DEFIÉNDEME.
EN EL NOMBRE DEL PADRE + Y DEL HIJO + Y DEL ESPIRITU SANTO +.
AMÉN.
SAN AGUSTIN
Oración de la Sangre de Cristo
Señor Jesús, en tu nombre y con
el Poder de tu Sangre Preciosa
sellamos toda persona, hechos o
acontecimientos a través de los cuales
el enemigo nos quiera hacer daño.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos toda potestad destructora
en el aire, en la tierra, en el agua, en el fuego,
debajo de la tierra, en las fuerzas satánicas
de la naturaleza, en los abismos del infierno,
y en el mundo en el cual nos movemos hoy.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
rompemos toda interferencia y acción del maligno.
Te pedimos Jesús que envíes a nuestros hogares
y lugares de trabajo a la Santísima Virgen
acompañada de San Miguel, San Gabriel,
San Rafael y toda su corte de Santos Ángeles.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestra casa, todos los que la habitan
(nombrar a cada una de ellas),
las personas que el Señor enviará a ella,
así como los alimentos y los bienes que
Él generosamente nos envía
para nuestro sustento.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos tierra, puertas, ventanas,
objetos, paredes, pisos y el aire que respiramos,
y en fe colocamos un círculo de Su Sangre
alrededor de toda nuestra familia.
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos los lugares en donde vamos
a estar este día, y las personas, empresas
o instituciones con quienes vamos a tratar
(nombrar a cada una de ellas).
Con el Poder de la Sangre de Jesús
sellamos nuestro trabajo material y espiritual,
los negocios de toda nuestra familia,
y los vehículos, las carreteras, los aires,
las vías y cualquier medio de transporte
que habremos de utilizar.
Con Tu Sangre preciosa sellamos los actos,
las mentes y los corazones de todos los habitantes
y dirigentes de nuestra Patria a fin de que
Tu Paz y Tu Corazón al fin reinen en ella.
Te agradecemos Señor por Tu Sangre
y por Tu Vida, ya que gracias a Ellas
hemos sido salvados y somos preservados
de todo lo malo.
Amén.
NOVENA BREVE PARA PEDIR UNA GRACIA_________
Rezar durante nueve días consecutivos la siguiente oración:
OH San Benito, mi protector bondadoso y de cuantos van a ti en sus apuros. Intercede por mí a Dios para que alivie mis sufrimientos y dificultades que ahora me agobian
(pídase aquí la gracia que se desea obtener)Te lo pido con toda confianza.
Padrenuestro, Avemaría y Gloria
ORACIÓN PARA PEDIR UNA GRACIA
Señor Dios Nuestro, que hiciste al abad Benito, esclarecido maestro del Divino Servicio, concédeme por su intercesión la gracia que te pido. También te pido, que prefiriéndote a a ti sobre todos los lujos, avancemos por la senda de tus mandamientos con el corazón contrito, y rezando y trabajando
con amor como él hizo. Por Cristo Nuestro Señor. Amen.
_____________________________________
Oración de Protección de la familia
Padre eterno declaro que Tú eres quién me protege de día y de noche.
Deposito en ti mi total confianza. Me pongo bajo la sombra de tu alas para vivir seguro y tranquilo.
Te nombro y establezco como el único guardián y protector de mi familia.
En el nombre de Jesús derroto toda fuerza del enemigo, toda violencia, robo, accidente, desgracia y enfermedad, resisto todo mal y declaro que tu protección me libera.
Te pido la cobertura angelical alrededor de mi vida y familia. Me cubro con la preciosa sangre de Cristo en todo lo que haga y en todo lo que me pertenece.
Junto a ti no le temo a ningún terror de la noche ni amenaza de día, tu fuego me rodea y me aparte de la injusticia y la maldad.
Acudo a ti, mi torre fuerte, mi alto refugio para hallar seguridad y ser cubierto de mis enemigos.
Cuídame como a la niña de tus ojos y se mi refugio ante cualquier tempestad.
Gracias te doy Señor todopoderoso por estar cubierto continuamente por la sangre de Cristo. Gracias por dejarnos estar en la palma de tu mano, de donde nadie nos puede arrebatar.
Gracias por cada día velar por mi cuidado y el de mi familia. Gracias porque viviéremos tranquilos y resguardados toda nuestra vida sobre el amparo de tu poderosa mano. En el nombre de Jesús, Amen y Amen, Gloria a Dios.
_____________________________________
ROSARIO DE LAS LÁGRIMAS
Con tus lágrimas, oh Madre Dolorosa, destruye el dominio de los infiernos. Con tu mansedumbre, Oh Señor Jesucristo, tú que estás desligado de cadenas, libra al mundo de los errores actuales. Oh Jesús crucificado, postrados a tus pies, te ofrecemos las lagrimas de tu Santísima Madre, que te acompañó con ardiente y compasivo Amor, en el Doloroso camino de la Cruz. Concédenos, oh Buen Maestro,
que sigamos de todo corazón, las enseñanzas que por medio de sus lagrimas nos ha dado, para que cumpliendo con tu Santísima Voluntad en la tierra, nos hagamos dignos del honor de alabarte en el cielo por toda la eternidad. Amén.
Los 7 Dolores de la Santísima Virgen:
1) Al oír la profecía de Simeón que su Hijo iba a morir y que su corazón sería traspasado por una espada.
2) Por la crueldad de Herodes y la huida a Egipto
3) Cuando perdió a su Divino Hijo por 3 días
4) Cuando vio a su Hijo amadísimo cargando la Cruz
5) Al ver como Crucificaban a Jesús
6) Al tener en sus brazos el cuerpo sin vida de su amado Hijo
7) Por la soledad en que se quedó al sepultar a su Divino Hijo
Modo de rezarlo:
En lugar del Padre Nuestro se dirá:
V. Oh Jesús, mira las lágrimas de quien tanto te amó en la tierra,
R. Y que te ama aún más ardientemente en el cielo.
En lugar del Ave María se dirá (7 veces):
V. Oh Jesús, oye nuestras oraciones.
R. Por las lagrimas de tu Santísima Madre la Virgen María
Para concluir se dirá 3 veces (invocaciones):
V. Oh Jesús, mira las lágrimas de quien tanto te amó en la tierra,
R. Y que te ama aún más ardientemente en el cielo
Oración final:
¡OH María , Madre del Amor, del dolor y de la compasión, te rogamos que unas nuestras oraciones con las tuyas, para que Jesús, tu Hijo Divino a Quien invocamos, oiga nuestras súplicas, en nombre de tus lagrimas Maternales, y nos conceda la Paz que tan ardiente buscamos, para que así podamos obtener la corona de la vida eterna. Amén.
Oración final:
¡OH María , Madre del Amor, del dolor y de la compasión, te rogamos que unas nuestras oraciones con las tuyas, para que Jesús, tu Hijo Divino a Quien invocamos, oiga nuestras súplicas, en nombre de tus lagrimas Maternales, y nos conceda la Paz que tan ardiente buscamos, para que así podamos obtener la corona de la vida eterna. Amén.
LETANIAS:
Señor ten piedad de nosotros Señor ten piedad de…
Cristo ten piedad de nosotros Cristo ten piedad de…
Señor ten piedad de nosotros Señor ten piedad de…
Jesucristo óyenos Jesucristo óyenos
Jesucristo escúchanos Jesucristo escúchanos
Padre Celestial que eres Dios, Ten piedad de nosotros
Hijo redentor del mundo que eres Dios, Ten piedad de nosotros
Espíritu Santo que eres Dios, Ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad que eres un solo Dios, ten piedad de nosotros
Santa maría, Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios,Ruega por nosotros
Santa Virgen de las Vírgenes,Ruega por nosotros
Madre en el Corazón Crucificada,Ruega por nosotros
Madre Dolorosa,Ruega por nosotros
Madre llorosa,Ruega por nosotros
Madre afligida,Ruega por nosotros
Madre desamparada,Ruega por nosotros
Madre desolada,Ruega por nosotros
Madre de tu Hijo privada,Ruega por nosotros
Madre por una espada de dolor traspasada,Ruega por nosotros
Madre de penas consumida,Ruega por nosotros
Madre llena de angustias,Ruega por nosotros
Madre con el corazón en la Cruz clavada,Ruega por nosotros
Madre tristísima,Ruega por nosotros
Fuente de lágrimas,Ruega por nosotros
Colina de tormentos,Ruega por nosotros
Espejo de paciencia,Ruega por nosotros
Peña dura de constancia,Ruega por nosotros
Ancora de la esperanza,Ruega por nosotros
Refugio de los desamparados,Ruega por nosotros
Escudo de los oprimidos,Ruega por nosotros
Vencedora de los incrédulos,Ruega por nosotros
Consuelo de los miserables,Ruega por nosotros
Medicina de los enfermos,Ruega por nosotros
Fortaleza de los débiles, Ruega por nosotros
Puerto de los que naufragan,Ruega por nosotros
Calma de las tempestades,Ruega por nosotros
Recurso de los afligidos,Ruega por nosotros
Temor de los que ponen acechanzas,Ruega por nosotros
Tesoro de los fieles,Ruega por nosotros
Ojo de los Profetas,Ruega por nosotros
Báculo de los Apóstoles,Ruega por nosotros
Corona de los Mártires,Ruega por nosotros
Juez de los Confesores,Ruega por nosotros
Perla de las Vírgenes,Ruega por nosotros
Consuelo de las viudas, Ruega por nosotros
Alegría de todos los Santos, Ruega por nosotros
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo…Perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo….Escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo…Ten piedad de
PADRE NUESTRO
La oración que Jesús nos enseñó.
(Mt. 6, 9-13).
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Líbranos de todos los males, Señor,
Y concédenos la paz en nuestros días,
para que, ayudados por tu misericordia,
vivamos siempre libres de pecado
y protegidos de toda perturbación,
mientras esperamos la gloriosa venida
de nuestro Salvador Jesucristo.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.
REFLEXIÓN SOBRE LA ORACION DEL PADRE NUESTRO.
No digas, Padre Si cada día no te portas como un hijo.
No digas, Nuestro Si vives aislado en tu egoísmo.
No digas, Que estás en los cielos Si sólo piensas en las cosas terrenas.
No digas, Santificado sea tu Nombre Si no lo honras.
No digas, Venga a nosotros tu Reino Si lo confundes con el éxito material.
No digas, Hágase tu Voluntad Si no lo aceptas cuando es dolorosa.
No digas, El pan nuestro de cada día dánoslo hoy Si teniéndolo tú, no te preocupas por la gente con hambre, sin cultura ni vivienda.
No digas, Perdónanos nuestras deudas Si guardas rencor a tu hermano.
No digas, No nos dejes caer en tentación Si tienes intención de seguir pecando.
No digas, Líbranos del mal Si no tomas parte activa contra el mal.
No digas, Amén Si no has tomado en serio las palabras del Padre Nuestro.
PODEROSA ORACIÓN DE PROTECCIÓN
“Oh Coraza de la Sangre del Redentor; protégeme en todos mis caminos y batallas espirituales; cubre mis pensamientos, potencias y sentidos con tu coraza protectora, reviste mi cuerpo con tu poder. Que los dardos incendiarios del maligno, no me toquen ni en el cuerpo, ni en el alma; que ni el veneno, ni el hechizo, ni el ocultismo me hagan daño; que ningún espíritu encarnado o descarnado me perturbe; que Satanás y sus huestes del mal, huyan de mí al ver la Coraza de Tu Sangre Protectora. Libérame de todo mal y peligro Gloriosa Sangre del Redentor, para que pueda cumplir la misión que me ha sido encomendada y dar Gloria a Dios. Me consagro y Te consagro mi familia voluntariamente al Poder de Tu Sangre Protectora.
¡Oh mi buen Jesús, libérame a mi y a mi familia y seres querido de todo mal y peligro. Amén
LA ORACION DE LA CRUZ PROTECTORA DE SAN BENITO
Crux Sancti Patris Benedicti.
Crux Sancta Sit Mihi Lux
Non Draco Sit Mihi Dux
Vade Retro Satana
Numquam Suade Mihi Vana
Sunt Mala Quae Libas
Ipse Venena Bibas
Cruz del Santo Padre Benito
La Santa Cruz sera mi luz
no sera el demonio mi guia.
¡Apartate, Satanas!
no me sugieras cosas vanas,
maldad es lo que me brindas,
bebe tu mismo tu veneno.

ORACION A JESUS, EL JUSTO JUEZ:

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Señor Jesucristo, Dios de vivos y muertos, Eterno Sol de Justicia, encarnado en el casto vientre de la Virgen María, por la salud del linaje humano, Justo Juez, Creador del Cielo y de la Tierra, y muerto en la Cruz por mi amor. Tu que fuiste envuelto en un sudario y puesto en un sepulcro del que al tercer día Resucitaste vencedor de la muerte y del Infierno. Justo y Divino Juez, oye mis súplicas, atiende a mis ruegos, escucha mis peticiones y dales favorable despacho.
Tu voz imperiosa serenaba a las tempestades, sanaba a los enfermos y resucitaba a los muertos como a Lázaro y al hijo de la viuda de Nahím. El imperio de tu voz ponía en fuga a todos los demonios, haciéndolos salir de los cuerpos poseídos, y dio vista a los ciegos, habla a los mudos, oído a los sordos y perdón a los pecadores, como a la Magdalena y al paralítico de la piscina. Tu te hiciste invisible a tus enemigos, a tu voz retrocedieron cayendo por tierra en el huerto, los que fueron a aprisionarte, y cuando expirabas en la Cruz, a tu poderoso acento se estremecieron los orbes.
Tú abriste las cárceles a Pedro y lo sacaste de ellas sin ser visto por la guardia de Herodes; tú salvaste a Dimas y perdonaste a la adúltera. Te suplico, Justo Juez, me liberes de todos mis enemigos, visibles e invisibles. La sábana santa en que fuiste envuelto me cubra; tu sagrada sombra me esconda, el velo que cubrió tus ojos ciegue a los que me persiguen, y los que me deseen mal ojos tengan y no me vean, manos tengan y no me tienten, oídos tengan y no me oigan, lengua tengan y no me acusen, y sus labios enmudezcan en los tribunales cuando intenten perjudicarme.
Oh Jesucristo, Justo y Divino Juez, favoréceme en toda clase de angustias y aflicciones, lances y compromisos, y has que al invocarte y aclamar al imperio de tu poderosa y Santa voz llamándote en mi auxilio, las prisiones se abran, las cadenas y los lazos se rompan, los grillos y las rejas se quiebren, los cuchillos se doblen y toda arma que sea en mi contra se inutilice; ni los caballos me alcancen, ni los espías me miren ni me encuentren.
Tu Sangre me bañe, tu manto me cubra, tu mano me bendiga, tu Poder me oculte, tu Cruz me defienda, y sea mi escudo en la vida y en la hora de mi muerte.
Ho Justo Juez, Hijo del Eterno Padre, que con El y con el Espíritu Santo eres un solo Dios verdadero; oh Verbo Divino hecho hombre, yo te suplico me cubras con el manto de la Santísima Trinidad, para que libre de todos los peligros y me glorifique tu Santo Nombre. Amén.
Divino y Justo Juez, acompáñame en mi vida, oh Verbo divino hecho hombre, yo te suplico me cubras con el manto de la Santísima Trinidad para que me libres de todos los peligros y me glorifique tu Santo Nombre. Amén.
Divino y Justo Juez, acompáñame en mi vida, líbrame de todo peligro y accidente; defiéndeme de mis enemigos y socórreme en mis necesidades. Amén.

ORACION DE SELLO DE LA PRECIOSA SANGRE PARA PROTEGER EL HOGAR:

Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor, esta casa con todo lo que es, con todo lo que tiene. Sello y protejo la puerta principal, de tal manera que todos los que entren o salgan, se experimenten profundamente protegidos, por la Preciosísima Sangre de Jesucristo, el Señor.
Sello y protejo: todas las paredes, el techo, todos los rincones, cada una de las columnas y a través de ellas. Sello y protejo, los 4 puntos cardinales de esta casa.
Sello y protejo el suelo, el subsuelo, y debajo del subsuelo. Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, todos los cimientos a partir de los cuales se levantó esta casa.
Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, todo el material con que se construyó: ladrillos, cemento, varillas, y block. Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo, el Señor, todas las instalaciones de luz, tuberías de gas, agua, y toda la cañería.
Incluso, sello y protejo, con la Sangre de Jesucristo, el Señor, la pintura con la que está revestida. Sello y protejo todas las puertas de todos los cuartos, al igual que todas las ventanas. Sello todas las áreas de esta casa, los dormitorios; sello la sala, la cocina, el comedor, los baños.
Sello y protejo, con el Poder de la Sangre de Jesucristo el Señor, cada objeto contenido, cada mueble, cama, adorno. Todo, absolutamente todo lo contenido en esta casa. Pido a Jesús, que toda ella sea bañada con su Preciosísima Sangre, de tal manera que nada ni nadie pueda provocarnos ningún daño.
Sello y protejo todos los límites de esta casa, de tal manera que nada, absolutamente de lo que la rodea, pueda provocarnos algún daño, ni a mí, ni a los míos, ni a cualquiera de mis parientes, amigos o visitantes. Amén. Amén. Amén.

Oraciones a a San SilvestrePara pedirle a San Silvestre que proteja tu hogar, deberás escribir en un papel blanco la siguiente oración:Esta es la Santa Cruz donde murió nuestro Señor. Padre San Silvestre del Monte Mayor, te ruego libres mi cuerpo y mi casa de todo malhechor, brujo o hechicero; de hombres y de mujeres de mal vivir, de todo lo malo que deseen para mí y mi familia, y que mis enemigos visibles e invisibles, no me puedan vencer.
En ese papel, que deberás poner detrás de la puerta de entrada a tu hogar, colocarás una cinta verde de seda fuerte con una espiga de trigo cosida. Como ofrenda o muestra de agradecimiento a la protección que recibes del santo, cuando vayas a abandonar tu hogar leerás o dirás de memoria la oración. También deberás dar una limosna a una persona anciana el último día de cada mes, o ayudar a una persona muy mayor de tu entorno en algo que necesite. El último día del año quemarás la ceniza al viento. El mismo día 31 de diciembre deberás renovar el papel, la cinta y la espiga.


Novena a nuestra Señora de la Sonrisa


En este día, 13 de mayo, además de recordar la aparición de nuestra Madre querida a los pastorcitos Jacinta, Francisco y Lucía, en Fátima, Portugal, se recuerda también otro hecho significativo, sucedido en la vida de Santa Teresita del Niño Jesús. Ella, lo cuenta así:

«También la pobre Teresita, al no encontrar ninguna ayuda en la tierra, se había vuelto hacia su Madre del cielo, suplicándole con toda su alma que tuviese por fin piedad de ella... De repente, la Santísima Virgen me pareció hermosa, tan hermosa, que yo nunca había visto nada tan bello. Su rostro respiraba una bondad y una ternura inefables. Pero lo que me caló hasta el fondo del alma fue la "encantadora sonrisa de la Santísima Virgen". En aquel momento, todas mis penas se disiparon. Dos gruesas lágrimas brotaron de mis párpados y se deslizaron silenciosamente por mis mejillas, pero eran lágrimas de pura alegría... ¡La Santísima Virgen, pensé, me ha sonreído! ¡Qué feliz soy...!»
 (Historia de un alma, cap. III).

Se conoce a esa imagen, como nuestra Señora de la Sonrisa. Buscando datos por la web, encontré una página que ofrece una preciosa novena dedicada a María bajo este Nombre. La introducción dice: "Especialmente destinada para ayudar a rezar a quienes se sienten afligidos y agobiados por tristeza, depresión o alguna enfermedad física, emocional o espiritual o para interceder por quienes las que padecen". Un pequeño tesoro espiritual, pues, que quiero compartir contigo, para Bendición de tu alma y de la mía.

PARA TODOS LOS DÍAS

(Se toma conciencia de la presencia de Dios, ante quien siempre estamos, en quien somos y por quien vivimos, haciendo con calma y fe la Señal de la Cruz)
“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”

Oración inicial para todos los días

Virgen de la sonrisa, Madre de la alegría.
Vengo a ponerme delante de tus ojos buenos.
Necesito esa luz de tus ojos serenos y esa esperanza de tu rostro amable.
Te doy gracias María, porque estás a mi lado en todos los momentos.
Cuando sufro, tengo tu alivio. Cuando estoy feliz, compartes mi gozo. Vengo a buscar tu ayuda de Madre para mí y para todos mis seres queridos.

(Pedir con humildad y confianza la gracia que se quiere obtener)

Te pido que hagas nacer en nosotros a Jesús.
Así podremos vivir con alegría, y saldremos adelante en medio de las dificultades de la vida.
Danos fortaleza, paciencia, valentía, y mucha esperanza para seguir caminando.
Madre de la alegría, derrama tu consuelo en todos los que están tristes y cansados, deprimidos y desalentados. Que la hermosura de tu rostro, lleno de fuerza y de ternura, nos llene a todos de confianza, porque comprendes lo que nos pasa y somos valiosos para tu corazón materno.
Amén.

PRIMER DÍA

Lectura bíblica:

Jesús dijo: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá: porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Quién de ustedes, cuando su hijo pide pan, le da una piedra? ¿O si le pide un pez, le da una serpiente? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el cielo dará cosas buenas a quienes se las pidan!” (Mateo 7, 7-11)

Reflexión:

Muchas veces hemos rezado “Bajo tu amparo…” y, sin embargo, nos cuesta reconocer la presencia protectora de Dios que se nos hace manifiesta en la imagen maternal de María. Él siempre cuida de nosotros y nos regala la vida para que la disfrutemos y compartamos. Pero para experimentar este amparo es necesario confiar en él como un niño pequeño y abandonarse en sus manos. La sonrisa de María nos habla del amor de Dios, que nos invita a vivir en ese amor como ella lo hizo toda su vida.

SEGUNDO DÍA

Lectura bíblica:

Dijo Jesús: “ Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana.” (Mateo 11, 28-30)

Reflexión:

A veces estamos afligidos y agobiados por preocupaciones intrascendentes que nos quitan la paz y nos hacen perder el camino que nos lleva al Dios que habita en lo más íntimo de nuestro ser. A veces estamos divididos interiormente y vivimos disipados por mil cosas innecesarias que nos hacen descuidar lo principal… Si ponemos nuestros ojos en María, ella nos muestra a Cristo, que es nuestra luz. Es por eso que acudimos a ella con nuestras oraciones, para recibir esa luz que viene a nuestro encuentro para robustecer nuestra esperanza. Al mirar su rostro amable de Madre sonriente, confirmamos nuestra confianza en la infinita bondad de nuestro Padre Dios.

TERCER DÍA

Lectura bíblica:

Dijo Jesús: “Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto. El que tiene apego por su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.” (Juan 12, 24-25)

Reflexión:

El hombre de hoy, a pesar de vivir rodeado de otros hombres, muchas veces se siente solo, se llena de miedos y se pone a la defensiva. Cerrado en su egoísmo no percibe que si quiere tiene refugio en el seno maternal de María.

Para gozar de la compañía protectora de Dios es necesario tener los mismos sentimientos y disposiciones de María que siempre fue fiel oyente del Señor. Por su perfecta obediencia y la total disponibilidad que le hizo decir sí a Dios, a pesar de no entender ni saber cabalmente la dimensión que iba a tener su pedido, primero engendró interiormente a Cristo y luego lo dio a luz.

Así, siguiendo el ejemplo de la Virgen de la Sonrisa, el creyente descubre que su entrega se convierte en frutos abundantes, que sus obras son las que el Señor espera de él, porque se abre generosamente a la vida y se deja llenar de Dios.

CUARTO DÍA

Lectura bíblica:

“En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo, exclamó: ‘¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a visitarme? Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno. Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que fue anunciado de parte del Señor'. María dijo entonces: ‘Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador, porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora...'.” (Lucas 2, 39-47)

Reflexión:

Una de las cosas que debemos aprender de María es a compartir con los demás las alegrías, las tristezas, los gozos, los dolores.
María no es una mujer indiferente, cerrada en sus cosas, al contrario, ella está siempre disponible, acude siempre al encuentro del otro para tomar parte en su vida y para señalarle, con la sonrisa de sus labios, que la presencia de Dios lo acompaña en medio de todas las circunstancias.

QUINTO DÍA

Lectura bíblica:

Jesús dijo: “Les aseguro que ustedes van a llorar y se van a lamentar; el mundo, en cambio, se alegrará. Ustedes estarán tristes, pero esa tristeza se convertirá en gozo. La mujer, cuando va a dar a luz, siente angustia porque le llegó la hora; pero cuando nace el niño, se olvida de su dolor, por la alegría que siente al ver que ha venido un hombre al mundo. También ustedes ahora están tristes, pero yo los volveré a ver, y tendrán una alegría que nadie les podrá quitar”. (Juan 16, 20-22)

Reflexión:

El cristiano es un peregrino, un caminante esperanzado que avanza paso a paso hacia la Patria definitiva. Pero no por tener los ojos en el cielo deja de tener los pies sobre la tierra; vive en el mundo, pero no es del mundo.
Cuando los que piensan que la vida termina en la tumba se desesperan, él se anima porque cree que las angustias y dolores del parto presente se convertirán en el gozo y la alegría eternos. En este mundo, que a veces percibimos como un “valle de lágrimas”, una certeza nunca nos debe abandonar: María está siempre dispuesta a interceder por las necesidades de sus hijos. Ella peregrinó por este mundo y experimentó necesidades similares a las nuestras, ahora que goza del cielo intercede por nosotros para que sigamos caminando .

SEXTO DÍA

Lectura bíblica:

Jesús dijo: “No temas, pequeño rebaño, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino”. (Lucas 12, 32)

Reflexión:

Quien tiene a Jesús en su corazón tiene una alegría que nada ni nadie puede hacer desaparecer, porque se sabe parte del pequeño rebaño que él mismo pastorea. Quien tiene a Jesús en su corazón ve todo con los ojos de María y enfrenta las mayores dificultades sin perder la calma. La sonrisa bondadosa y serena de la imagen venerada de nuestra Madre nos anima, así enfrentamos todas las circunstancias que nos tocan vivir con la misma actitud de María, gozando, como ella, de la paz y de la confianza en Dios que todo lo puede: “El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar” (Salmo 23, 1) .

SEPTIMO DÍA

Lectura bíblica:

Jesús dijo: “No se preocupen por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen acaso ustedes más que ellos?” (Mateo 6, 25-26)

Reflexión:

Cada vez que emprendemos un camino nos invade un cierto temor, sabemos que la realidad muchas veces nos sorprende con sus dificultades, así como también con alegrías inesperadas.
Enfrentamos las contrariedades con confianza, porque creemos firmemente que tenemos un Padre bueno en el cielo que cuida de nosotros. Aunque nos esforzamos como si todo dependiera de nosotros, rezamos como si todo dependiera de él. Juntos, él con su gracia y nosotros con nuestro esfuerzo, vamos tejiendo nuestra propia existencia un día a la vez.

OCTAVO DÍA

Lectura bíblica:

“Se celebraban unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos. Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: ‘No tienen vino'. Jesús le respondió: ‘Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía'. Pero su madre dijo a los sirvientes: ‘Hagan todo lo que él les diga'...” (Juan 2, 1-5)

Reflexión:

Ya sabemos cómo terminó la historia, esa fiesta que simboliza la historia de la humanidad y la de cada uno de nosotros no se aguó… La hora de Jesús ha llegado, si invitamos al Hijo y a su madre para que participen de nuestra vida haremos de ella una continua fiesta en donde el vino de la alegría y de la fraternidad nunca faltarán. Acudiendo a la Virgen de la Sonrisa encontramos el consuelo necesario para superar todas las circunstancias penosas que ponen en peligro la fiesta de la vida.

NOVENO DÍA

Lectura bíblica:

“El primer día de la semana, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido ( la condena y muerte de Jesús ). Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. Él les dijo: ‘¿qué comentaban por el camino?'. Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: ‘¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!'. ‘¿Qué cosa?', les preguntó. Ellos respondieron: ‘Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y, al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron'.

Jesús les dijo: ‘¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?'. Y comenzando por Moisés y continuando con todos los Profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.

Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: ‘Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba'. Él entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: ‘¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?'. En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: ‘Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!'. Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan .” (Lucas 24, 13-35)

Reflexión:

En el camino de la vida no estamos solos. Dios se hace caminante con nosotros y nos ofrece una nueva interpretación de las circunstancias que nos agobian o desconciertan. María con ternura inigualable, sonriéndonos nos llena de confianza en las horas más difíciles, porque de ella comprende nuestras debilidades y porque como madre nuestra nos siente carne de su carne y nos cobija en su regazo, cerca de su corazón que late de amor por nosotros y por el mundo entero.

ORACIÓN CONCLUSIVA PARA TODOS LOS DÍAS

De la mano maternal de María nos dirigimos al Padre con la oración que Jesús nos enseñó.

(Se reza un Padre Nuestro)

Depositamos en las manos de María nuestras intenciones.

(Se reza un Ave María y Bajo tu amparo)

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios.
No desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades.
Antes bien líbranos de todo peligro, Oh Virgen gloriosa y bendita.
Amén.

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Luego de haber presentado tus necesidades al corazón de María con estas palabras, te invito a que le ofrezcas como obsequio, el rezo del Santo Rosario, esos cinco Misterios que nos acercan aún más a Su Corazón; oración encarecidamente pedida por Ella en Fátima, por la conversión de los pecadores y del mundo entero.«Muchos hijos Míos, dice la Madre Dolorosa, se condenan al Infierno porque nadie reza por ellos».

Seis veces visitó María Santísima a los niños, y en todas, les instó a no abandonar el rezo del Decenario. No dejemos caer nosotros en el vacío este amoroso y angustioso pedido.
«El Rosario, escribe Juan Pablo II, es a la vez meditación y súplica. La plegaria insistente a la Madre de Dios se apoya en la confianza de que Su Materna Intercesión lo puede todo ante el Corazón del Hijo. Ella es «Omnipotente por Gracia» (Rosarium Virginis Mariae, nº 16).

Benedicto XVI nos recuerda que «el Rosario es un medio donado por la Virgen para contemplar a Jesús y, al meditar en Su vida, amarle y seguirle cada vez más fielmente...Cuando se reza el Rosario de modo auténtico, no mecánico o superficial sino profundo, trae paz y reconciliación. Encierra en sí la fuerza Sanadora del Nombre Santísimo de Jesús, invocado con fe y con amor en el centro de cada Avemaría».

«Oh Rosario Bendito de María, dulce cadena que nos une con Dios, vínculo de amor que nos une a los Ángeles, torre de Salvación contra los asaltos del infierno, puerto seguro en el común naufragio, no te dejaremos jamás. Tú serás nuestro consuelo en la hora de la agonía. Para ti el último beso de la vida que se apaga. Y el último susurro de nuestros labios será Tu suave Nombre, oh Reina del Rosario de Pompeya, oh Madre nuestra querida, oh Refugio de los pecadores, oh Soberana Consoladora de los tristes. Que seas Bendita por doquier, hoy y siempre, en la tierra y en el cielo» (Rosarium Virginis Mariae, nº 43).

Que el Señor te conceda la Gracia de ser fiel a tan Buena Madre, Gracia que te suplico pidas también para mí.

«NO OFENDAN MAS A DIOS QUE YA ESTA MUY OFENDIDO»
(Palabras de María Santísima a los pastorcitos en Su última Aparición el 13 de octubre de 1917)