domingo, 4 de enero de 2015

Letanía de los santos

    
SÚPLICAS A DIOS

V/. Señor, ten piedad.
R/. Señor, ten piedad. 
V/. Cristo, ten piedad.
R/. Cristo ten piedad. 
V/. Señor, ten piedad.
R/. Señor ten piedad. 
V/. Cristo, óyenos.
R/. Cristo, óyenos.
V/. Cristo, escúchanos.
R/. Cristo, escúchanos.
V/. Cristo, defiéndenos.
R/. Cristo defiéndenos.
V/. Dios, Padre celestial.
R/. Ten piedad de nosotros.
V/. Dios, Hijo redentor del mundo.
R/. Ten piedad de nosotros.
V/. Dios, Espíritu Santo.
R/. Ten piedad de nosotros.
V/. Trinidad Santa un sólo Dios.
R/. Ten piedad de nosotros.
V/. Dios, Santo de los santos.
R/. Ten piedad de nosotros.
 
INVOCACIÓN A LOS SANTOS

V/. Santa María.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Madre de Dios.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Virgen de las vírgenes.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Miguel.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Gabriel.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Rafael.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santo Querubín.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santo Serafín.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Todos los santos Ángeles y Arcángeles de Dios.
R/. Rogad por nosotros.
V/. Todos los santos coros de los espíritus bienaventurados.
R/. Rogad por nosotros.
 
PATRIARCAS Y PROFETAS

V/. San Juan Bautista.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Todos los santos patriarcas y profetas.
R/. Rogad por nosotros.
 
APÓSTOLES Y DISCÍPULOS

V/. San Pedro.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Pablo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Andrés.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santiago.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Juan.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santo Tomás.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Felipe.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Bartolomé.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Mateo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Simón.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Tadeo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Matías.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Bernabé.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Lucas.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Marcos.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Todos los santos apóstoles y evangelistas.
R/. Rogad por nosotros.
V/. Todos los santos discípulos del Señor.
R/. Rogad por nosotros.
 
MÁRTIRES

V/. Todos los santos Inocentes.
R/. Rogad por nosotros.
V/. San Esteban.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Lino.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Lorenzo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Vicente.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Clemente.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Eugenio.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Sebastián.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Fabián.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Cristóbal.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Ginés.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Román.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Blas.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Zoilo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Antolín.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Saturnino.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Jorge.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santos Justo y Pastor.
R/. Rogad por nosotros.
V/. San Germán.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Fernando.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Todos los santos mártires.
R/. Rogad por nosotros.
 
OBISPOS Y CONFESORES

V/. San Silvestre.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Hilario.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Martín.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Agustín.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Jerónimo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Ambrosio.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Gregorio.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Leandro.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Isidoro.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Ildefonso.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Julián.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Nicolás.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Benito.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Egidio.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Francisco.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santo Domingo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Antonio.
R/. Ruega por nosotros.
V/. San Bernardo.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Todos los santos confesores.
R/. Rogad por nosotros.
 
SANTAS DE DIOS

V/. Santa María Magdalena.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Ana.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Felicidad.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa  Perpetua.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Inés.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Cecilia.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Cristina.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Justa.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Rufina.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Leocadia.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Eulalia.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Marina.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Columba.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Bárbara.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Lucía.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Ágata.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Eufemia.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Fe.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Santa Quiteria.
R/. Ruega por nosotros.
V/. Todas las santas vírgenes.
R/. Rogad por nosotros.  
V/. Todos los santos y santas de Dios.
R/. Rogad por nosotros.
 

INVOCACIÓN A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO

V/. Muéstrate propicio. 
R/. Perdónanos, Señor.
V/. De todo mal.
R/. Líbranos, Señor.
V/. De las insidias del diablo.
R/. Líbranos, Señor.
V/. Del peligro de muerte.
R/. Líbranos, Señor.
V/. De toda mala voluntad.
R/. Líbranos, Señor.
V/. De la condena eterna.
R/. Líbranos, Señor.
V/. De la muerte repentina y eterna.
R/. Líbranos, Señor.
V/. Del rayo y la tempestad.
R/. Líbranos, Señor.
V/. Por tu Pasión y tu Santa Cruz.
R/. Líbranos, Señor.
V/. Por tu admirable Ascensión.
R/. Líbranos, Señor.
V/. Por la gracia del Espíritu Santo Consolador.
R/. Líbranos, Señor.   
V/. En el día del juicio.
R/. Líbranos, Señor.

PETICIONES POR VARIAS NECESIDADES
 
V/. Nosotros pecadores.
R/. Te rogamos, óyenos.
V/. Que nos des la paz
R/. Te rogamos, óyenos.
V/. Que te dignes regir y defender a tu Iglesia.
R/. Te rogamos, óyenos. 
V/. Que te dignes bendecir y consagrar esta fuente.
R/. Te rogamos, óyenos.
 
CONCLUSIÓN
 
V/. Hijo de Dios.
R/. Te rogamos, óyenos. 
V/. Hijo de Dios.
R/. Te rogamos, óyenos. 
V/. Hijo de Dios.
R/. Te rogamos, óyenos.
V/. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
R/. Perdónanos, Señor.
V/. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
R/. Escúchanos, Señor.
V/. Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
R/. Ten piedad de nosotros.

__________________________________________________________________
Se puede hacer más breve o, por el contrario, añadir los santos que se estime conveniente, siempre que estén en el Santoral Católico.

El santo nombre de Jesús





Jesús, dulce memoria, fiel consuelo,
que dad gozo y placer al alma pura;
más dulce que la miel es la dulzura 
de tu dulce presencia, Rey del cielo.

Nada se oye que dé más regocijo,
nada puede la voz cantar más suave,
nada pensar más dulce el nombre sabe,
que Jesús amoroso de Dios Hijo.

Jesús, nuestra esperanza, ¡qué piadoso
eres al que te pide humildemente!
¡Qué bueno al que te busca diligente!
Y el que logra hallarte, ¡que dichoso!

Ni la voz el decirlo es practicable,
sólo por experiencia se penetra,
ni llegarlo a explicar puede la letra;
que es amar a Jesús, bien inefable.

Sed, pues, nuestro placer, Jesús amado,
que has de ser galardón del alma pía;
sea en ti nuestra gloria y alegría
por siglos y por tiempo interminado.

Amén.

ACTO DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN


ACTO DE CONSAGRACIÓN AL INMACULADO CORAZÓN

"Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios".
Pronunciando las palabras de esta antífona, con la que la Iglesia de Cristo ora desde hace siglos, nos encontramos hoy ante Ti, Madre, en el año jubilar de la nuestra Redención.
Nos encontramos unidos con todos los Pastores de la Iglesia, con un particular vínculo, constituyendo un cuerpo y un colegio, así como por Voluntad de Cristo los Apóstoles constituían un cuerpo y un colegio con Pedro.
En el vínculo de tal unidad pronunciamos las palabras del presente Acto, en el que deseamos incluir, una vez más, las esperanzas y las angustias de la Iglesia por el mundo contemporáneo.
Hace cuarenta años, y luego diez años después, Tu siervo, el Papa Pio XII, teniendo ante tus ojos las dolorosas experiencias de la familia humana, ha confiado y consagrado a Tu Corazón Inmaculado todo el mundo y especialmente los pueblos que, por su situación, son objeto particular de Tu amor y de Tu solicitud.
La Iglesia, recordando aquellas palabras del Señor : "Id ... y enseñad a todas las naciones... He aquí que Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28,19-20), ha reavivado, en el Concilio Vaticano II, la conciencia de su misión en este mundo.
Y por eso, oh Madre de los hombres y de los pueblos, Tú que conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, Tú que sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas, que sacuden el mundo contemporáneo, acoge nuestro grito que, movidos por el Espíritu Santo, dirigimos directamente a Tu Corazón: abraza, con amor de Madre y de Sierva del Señor, este nuestro mundo humano, que te confiamos y consagramos, llenos de inquietudes por la suerte terrena y eterna de los hombres y de los pueblos. De un modo especial te confiamos y consagramos aquellos hombres y aquellas naciones, que de esta entrega y de esta consagración tienen particular necesidad.
"¡No desprecies nuestras súplicas, que estamos en la prueba!".
He aquí, encontrándonos ante Ti, Madre de Cristo, ante tu Corazón Inmaculado, deseamos, junto con toda la Iglesia, unirnos a la consagración que por amor nuestro, tu Hijo ha hecho de Sí mismo al Padre : "Por ellos - ha dicho Él - me consagro a Mí mismo, para que también ellos sean consagrados en la Verdad" (Jn, 17,19). Queremos unirnos a Nuestro Redentor en esta consagración por el mundo y por los hombres, la cual en su Divino Corazón, tiene la fuerza de obtener el perdón y de procurar la reparación.
La fuerza de esta consagración dura para todos los tiempos y abraza a todos los hombres, los pueblos y las naciones, y supera todo mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de provocar en el corazón del hombre y en su historia y que, de hecho, ha provocado en nuestros tiempos.
Oh ¡Cuán profundamente sentimos la necesidad de consagración para la humanidad y para el mundo : para nuestro mundo contemporáneo, en unión con Cristo mismo! La obra redentora de Cristo, en efecto, debe ser participada por el mundo por medio de la Iglesia.
¡Seas bendita, sobre toda criatura Tú, Sierva del Señor, que del modo más pleno obedeciste a la divina llamada!.
¡Seas saludada Tú que estás enteramente unida a la Consagración Redentora de Tu Hijo!
¡Madre de la Iglesia! ¡Ilumina al Pueblo de Dios por el camino de la fe, de la esperanza y de la caridad! Ilumina especialmente aquellos pueblos de los que Tú misma esperas nuestra consagración y nuestra entrega. Ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo toda la familia humana del mundo contemporáneo.
Confiando a Ti, oh Madre, el mundo, todos los hombres y todos los pueblos, Te confiamos, también la misma consagración del mundo, poniéndola en Tu Corazón Materno.
¡Oh Corazón Inmaculado! ¡Ayúdanos a vencer la amenaza del mal, que tan fácilmente se arraiga en el corazón de los hombres de hoy y que en sus efectos inconmensurables ya grava sobre la vida presente y parece cerrar los caminos hacia el futuro!.
Del hambre y de la guerra ¡líbranos!.
De la guerra nuclear, de una autodestrucción incalculable, de toda guerra, ¡líbranos!
De los pecados contra la vida del hombre desde sus albores, ¡líbranos!.
Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios ¡líbranos!.
De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional ¡líbranos!.
De la facilidad de despreciar a los mandamientos de Dios, ¡líbranos!.
De la tentativa de ofuscar en los corazones humanos la verdad misma de Dios, ¡líbranos!
De la pérdida de la conciencia del bien y del mal, ¡líbranos!.
De los pecados contra el Espíritu Santo, ¡líbranos! ¡líbranos!.
¡Acoge, oh Madre de Cristo, este grito cargado con los sufrimientos de todos los hombres! ¡Cargado con el grito de sociedades enteras!.
Ayúdanos con el poder del Espíritu Santo a vencer todo pecado: el pecado del hombre y el pecado del mundo, el pecado en todas sus manifestaciones.
¡Que se revele, aún por esta vez, en la historia del mundo el infinito poder salvífico de la Redención: poder del Amor Misericordioso! ¡Que Él detenga el mal! ¡Transforme las conciencias! ¡Que en Tu Corazón Inmaculado se manifieste a todos la luz de la Esperanza! Amén.
Dios Te salve, María, Madre de Dios, Tesoro venerado de todo el universo, Luz que no se apaga. De Ti nació el Sol de la justicia, Cetro de la verdad, Templo indestructible.
Dios te salve María, Morada de Aquél que ningún lugar contiene, Tú que hiciste crecer una espiga que no se marchitará nunca.
Por Ti los pastores alabaron a Dios. Por Ti es bendecido, en el Evangelio, el que viene en nombre del Señor.Por Ti la Trinidad es glorificada. Por Ti se adora la Cruz en el mundo entero. Por Ti exultan los cielos.Por Ti la humanidad caída fue reedificada. Por Ti el mundo entero finalmente conoció la Verdad. Por Ti se fundaron iglesias en toda la tierra. Por Ti el Hijo de Dios hizo resplandecer su Luz sobre los que permanecían en la oscuridad, bajo la sombra de la muerte.Por Ti los apóstoles pudieron anunciar la salvación a las naciones.
¿Cómo cantar dignamente tu alabanza, ¡oh Madre de Dios, por Quien la tierra entera se estremece de júbilo?

۞ ۩ ✞J E S U S ✞ ۩ ۞

Buenos días, Señor.
Un nuevo Dia me regalas.
Gracias con toda la fuerza
de que soy capaz.
Gracias por este nuevo amanecer.
Gracias por este nuevo empezar.
Gracias por tu presencia
que me acompañará en toda la jornada.
Quiero comenzar este nuevo día
con entusiasmo,
con alegría reestrenada,
con ilusión nueva.
Me da seguridad el saber
que Tú estas a mi lado:
en mi familia, en mis amigos,
en la gente con la que me voy a encontrar,
en mi propia persona.
Te ofrezco mi trabajo de este día.
Que mi esfuerzo sea fecundo,
sirva para la felicidad de los demás
y me ayude a encontrar mi propia paz.
Que, con mi trabajo, mi día sea un pedacito
del mundo que busco y sueño.
Ayúdame a llenarlo de entrega y amor.
Señor, que hoy viva de tal manera
que cuantos se acerquen a mi
descubran tu presencia y tu ternura.
Buenos días, Señor…
Un nuevo día me regalas.