martes, 6 de enero de 2015

La bendición de las casas en Epifanía




El 6 de enero, día de Reyes, la Iglesia celebra en su liturgia la festividad de la Epifanía, que significa “manifestación”. Tres hechos se conmemoran: la adoración de los Reyes Magos, el bautizo de Cristo en el Jordán y el milagro de las bodas de Caná. En estas tres ocasiones quedó patente que Jesús era el Cristo, el Hijo de Dios, el Verbo encarnado, el Mesías, el Salvador del género humano.

La tradición ha vinculado a la Epifanía dos bendiciones: la del agua en la Noche de Reyes y la de las casas en el día. La primera proviene de Oriente, teniendo su origen en Egipto y está atestiguada por san Juan Crisóstomo (347-407), quien refiere que la gente acudía hacia la media noche para tomar del agua que se bendecía en recuerdo de la santificación de las aguas obrada por Jesucristo al bajar al Jordán para ser bautizado por Juan. Esa misma agua se reservaba en las casas para hacer uso de ella durante todo el año como un sacramental eficaz. La costumbre pasó a Occidente a través de los países germánicos, donde se consagraba la llamada “agua de los Tres Reyes” durante una ceremonia que data de los siglos XI-XII y que se desarrollaba en la Vigilia de la Epifanía. Más tarde, el rito la bendición de esta agua quedó fijado en una ceremonia muy solemne, simbólica y elaborada, que fue aprobada por la Sagrada Congregación de Ritos (decreto del 6 de diciembre de 1890), entrando así en elRituale Romanum (tit. IX, cap. IX).

La bendición de las casas está muy relacionada con el significado de la triple conmemoración de la Epifanía. Los Reyes llegados de Oriente entran en la casa indicada por la estrella y, encontrando en ella al Niño Jesús con la Virgen María, su Madre, postrándose le adoran y le ofrecen sus dones. De modo semejante, la Iglesia, en honor de la Sagrada Familia, santifica las casas de sus hijos y les dispensa los dones de sus tesoros espirituales, con los cuales también pueden obtener prosperidad material. Jesucristo es bautizado en el Jordán y se anuncia con ello la nueva regeneración; el agua se convierte en signo de purificación y de vida. Las casas son, pues, purificadas de toda asechanza del enemigo maligno y los que en ellas moran están llamados a vivir la nueva vida divina de la gracia. El episodio de las bodas de Caná nos muestra que Jesús santifica a la familia, la familia basada en el matrimonio cristiano, imagen del sagrado consorcio que une a Cristo y a su Iglesia. El milagro de la conversión del agua en vino significa, además, que Dios no sólo concede bienes materiales, sino sobre todo bienes espirituales para la vida eterna. Y eso es lo que quiere la Iglesia para las casas de las familias cristianas al otorgarles esta bendición del día de Reyes. Resumiendo, hoy bendecimos nuestras casas porque“el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y hemos visto su gloria, la del Unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Prólogo de san Juan).

En los países germánicos, después de bendecir las casas se solía escribir bajo el dintel de la puerta la fórmula“Christus Mansionem Benedicat”, en la cual se ha visto un acróstico de las iniciales de los Reyes Magos:C(asparus), M(elchior), B(althasar). Se empleaba para ello un lápiz bendito o un trozo de tiza: de ahí la bendición de la tiza (benedictio cretae) destinada a las inscripciones sagradas, asociada también a este día.

La bendición de las casas en Epifanía es una costumbre que no deberíamos perder. En medio de los regocijos navideños nos ayuda a acentuar el carácter familiar de los mismos, no sólo por lo que atañe a lo consanguíneo, sino también a lo espiritual. Llamar a nuestro párroco para que bendiga nuestra casa contribuye a estrechar los vínculos con la familia parroquial y, a través de ella, con la gran familia sobrenatural que es Nuestra Santa Madre Iglesia, el Cuerpo Místico de Cristo, del que somos miembros. También es una buena manera de comenzar el año civil, religiosamente, invocando las bendiciones del buen Dios, que vela, Providente y Misericordioso, por sus criaturas y está dispuesto a derramar sus bendiciones a quienes se las pidan. Los regalos que se dan a los niños en este día de Reyes pueden cobrar así un carácter de celebración y de júbilo por haber sido visitado nuestro hogar por Dios. También pueden simbolizar los dones que esperamos recibir durante el año. Y, aunque la bendición del agua de Reyes se haya rarificado hasta el punto de haberse casi perdido, no estaría de más recordársela a nuestros sacerdotes para beneficiarnos de su hermosa liturgia y del sacramental que por ella se confecciona. Es muy oportuno también que en esta ocasión renovemos las promesas de nuestro bautismo y hagamos profesión de fe católica y de amor a Jesucristo, la Virgen y san José, consagrándoles nuestras familias.


Ex Rituale Romanum

Benedictio domorum 

In Festo Epiphaniae

In ingressu

V. Pax huic dómui.
R. Et omnibus habitántibus in ea.
Antiphona. Ab Oriénte venérunt Magi in Béthlehem, adoráre Dóminum: et, apertis thesáuris suis, pretiósa múnera obtulérunt, auri Regi magno, thus Deo vero, myrrham sepultúrae ejus. Alleluja.

Canticum Beatae Mariae Virginis

Magnificat * anima mea Dominum ;
Et exsultavit spiritus meus * in Deo salutari meo.
Quia respexit humilitatem ancillae suae: * ecce enim ex hoc beatam me dicent omnes generationes.
Quia fecit mihi magna qui potens est: * et sanctum nomen ejus,
et misericordia ejus a progenie in progenies * timentibus eum.
Fecit potentiam in brachio suo, * dispersit superbos mente cordis sui,
deposuit potentes de sede, * et exaltavit humiles,
esurientes implevit bonis, * et divites dimisit inanes.
Suscepit Israel puerum suum, * recordatus misericordiae suae,
sicut locutus est ad patres nostros, * Abraham et semini ejus in saecula.
Gloria Patri, et Filio, * et Spíritui Sancto.
Sixut erat in principio, et nunc et semper, * et in saecula saeculorum. Amen.

Interea aspergitur et incensatur domus, et in fine repetitur Antiphona : Ab Oriénte venérunt, etc.
Pater noster secreto usque ad

V. Et ne nos indúcas in tentatiónem.
R. Sed líbera nos a malo.
V. Omnes de Saba vénient.
R. Aurum et thus deferéntes.
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Dóminus vobiscum.
R. Et cum spíritu tuo.

Oratio

Orémus. Deus qui hodiérna die Unigénitum tuum géntibus stella duce revelásti concéde propítius ut qui iam Te ex fide cognóvimus usque ad contemplándam spéciem tuae celsitúdinis perducámur. Per eúmdem Dóminum nostrum Jesum Christum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritu Sancti Deus per ómnia saécula saeculórum. R. Amen.

Responsorium. Illumináre, illumináre, Jerúsalem, quia vénit lux tua : et glória Dómini super te orta est, Jesus Christus ex María Vírgine.

V. Et ambulábunt Gentes in lúmine tuo : et reges in splendóre ortus tui.
R. Et glória Dómini super te orta est.

Oratio

Oremus. Béne+dic, Dómine, Deus omnípotens, locum istum (vel domum istam) : ut sit in eo (ea) sánitas, cástitas, victóriae virtus, humílitas, bónitas et mansuetúdo, plenitúdo legis et gratiárum áctio Deo Patri, et Fílio, et Spíritui Sancto ; et haec benedíctio máneat super hunc locum (vel hanc domum), et super habitántes in eo (ea). Per Christum Dóminum nostrum. R. Amen.

Bendición de las casas en la festividad de la Epifanía
(del Ritual Romano)

A la entrada

V. Paz a esta casa.
R. Y a todos los que en ella habitan.

Antífona. De Oriente han venido los Magos a Belén para adorar al Señor; y, abriendo sus tesoros, le han ofrecido preciosos dones: el oro del Gran Rey, el incienso de dios verdadero y la mirra para su sepultura, aleluya.

Cántico de la Santísima Virgen

Proclama mi alma la grandeza del Señor, * se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador.
Porque ha mirado la humillación de su esclava: * por eso desde ahora me felicitarán todas las generaciones.
Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: * y su nombre es santo.
Su misericordia llega a sus fieles * de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo: * dispersa a los soberbios de corazón,
Derriba del trono a los poderosos * y enaltece a los humildes.
A los hambrientos los colma de bienes * y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo, * acordándose de su misericordia.
Como lo había prometido a nuestros padres, * en favor de Abrahán y su descendencia para siempre.
Gloria al Padre y al Hijo * y al Espíritu Santo.
Como era en el principio y ahora y siempre * y por los siglos de los siglos. Amén.

Durante el canto del Magníficat, el sacerdote asperje e inciensa la casa. Al final, se repite la antífona Ab Oriénte venérunt, etc.
Padre nuestro en secreto hasta

V. Y no nos dejes caer en tentación.
R. Mas líbranos del mal.
V. Todos acudirán desde Saba.
R. Trayendo oro e incienso.
V. Señor, escucha mi oración.
R. Y hasta Ti llegue nuestro clamor.
V. El Señor sea con vosotros.
R. Y con tu espíritu.

Oración

Oremos. Oh Dios, que en el día de hoy revelaste a las naciones a tu Unigénito por la estrella conductora, concédenos propicio que ya que te hemos conocido por la fe, seamos llevados a la contemplación de la belleza de tu excelsitud. Por el mismo Señor nuestro Jesucristo, que contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. R. Amen.

Responsorio. Ilumínate, ilumínate, oh Jerusalén, pues llega el que es tu luz y la gloria del Señor ha aparecido sobre ti: Jesucristo, nacido de la Virgen María.
V. Caminarán las naciones bajo tu luz y los reyes en el esplendor de tu amanecer.
R. La gloria del Señor ha aparecido sobre ti.

Oración
Oremos. Ben+dice, oh Señor, Dios todopoderoso, este lugar (o esta casa) : para que haya en él (ella) salud, castidad, la fuerza de la victoria, humildad, bondad y mansedumbre, la plenitud de la ley y acción de gracias a Dios Padre, a Dios Hijo y a Dios Espíritu Santo; y que esta bendición permanezca sobre este lugar (o esta casa) y sobre sus moradores. Per Cristo nuestro Señor. R. Amén.

lunes, 5 de enero de 2015

CORONILLA DEL DIVINO NIÑO JESÚS
Esta devoción es debida a la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento, Carmelita Descalza de Beaune (Francia), devotísima del Niño Jesús, muerta en olor de santidad a la temprana edad de 27 años. El Niño Jesús le prometió otorgar gracias muy especiales de inocencia y de pureza a todas las personas que la rezasen con devoción.
He aquí dicha Coronilla:
Por la señal...
Adorada y glorificada sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Adorado y glorificado sea el Padre,-El Verbo se hizo carne,-Y habitó entre nosotros.
Padrenuestro...
Adorado y glorificado sea el Hijo,-El Verbo se hizo carne,-Y habitó entre nosotros.
Padrenuestro...
Adorado y glorificado sea el Espíritu Santo,-El Verbo se hizo carne,-Y habitó entre nosotros.
Padrenuestro...
1º  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Encarnación.-El Verbo se hizo carne,-Y habitó entre nosotros.Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de la Visitación. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestro Nacimiento. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de la Adoración de los Pastores. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Circuncisión. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Epifanía. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Presentación en el Templo. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Huida a Egipto. Gloria...
  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Permanencia en Egipto. Gloria...
10º  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestro Regreso a Nazaret. Gloria...
11º  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Vida oculta en Nazaret. Gloria...
12º  Dulcísimo Niño Jesús, os adoro en el misterio de vuestra Pérdida y Hallazgo en el Templo. Gloria
Corazoncito de Jesús Niño:
Hoy nos presentamos ante Vos con una inmensa confianza, para que nos atiendas en nuestras aflicciones!
Vos que tuviste el privilegio de latir al ritmo del Corazón Inmaculado de María - tu Madre - en su bendito vientre: regalanos algo de esa ternura y protección que recibías, mientras ella, en medio de incomprensiones, te seguía cuidando!
Corazoncito Sagrado de Jesús: Cuando naciste, los pobres vinieron a Tí con ofrendas y Vos le regalaste tu amor y sobre todo la ESPERANZA que irradiaba de tu Pesebre:
¡Danos a nosotros esa ESPERA CONFIADA en la Victoria del Bien sobre el Mal, porque a veces el tiempo y el desgaste nos hace desconfiar y ponernos tristes!
Oh Corazón tierno e inocente del Niño Jesús: Vos fuiste perseguido por el poder del Rey Herodes y sufriste el destierro apenas nacido: ¡Danos paciencia en la persecución y encomienda a tu padre adoptivo San José que nos provea de la seguridad y sustento que tuvo tu Sagrada Familia durante la terrible injusticia vivida!
Corazoncito Santo, Bueno y Abierto a todos del Hijo de Dios: Que en medio de nuestras carencias no dejemos de ver como siempre Vos viste, las necesidades de los pobres y afligidos, los que sufren soledad y desamparo, de los que hacen muchos años no reciben una caricia ni oyen un "te quiero".
Ven Niño Dios a nuestra Fundación Felices los Niños y establece alli tu Reino de Justicia, para que Herodes no siga persiguiendo inocentes;
Para que en el destierro tengamos la mirada tierna de María y San José sea el Padre Providente de los Niños;
Para que no perdamos las ganas de vivir y los chicos crezcan en sabiduría y gracia delante de Dios y los hombres, como Vos creciste en Nazareth;
Para que los niños perdidos sean hallados por José y María como a Vos te encontraron un día;
Para que sepamos sencillamente ofrecernos como a Vos te ofrecieron en el Templo y María no nos deje aunque una espada de dolor atraviese su Corazón!
Ven Corazoncito Santo del Niño Dios y cólmanos de tu amor, para que sepamos respetarnos y querernos más y así tu Reino esté presente cada vez más en este Mundo:
Para tu Gloria y no la nuestra!
Sagrado Corazoncito del Niño Jesús: TODOS en Vos Confiamos!
Amén
Novena De Las Nueve Horas
Al Divino Niño Jesus
(Este novena debe decirse por nueve horas
consecutivas en un mismo dia.)
O Jesus mio que has dicho "Pedid y recibireis, buscad y hallareis, llamad y se os abrira," por la intercesion de Maria vuestra, Santisima Madre, yo llamo, yo busco, yo pido que mi peticion sea concedida.
(Aqui se hace la peticion)
O Jesus mio que has dicho, "todo lo que pidieras al Padre en mi nombre, os lo concedra", por la intercesion de Maria, vuestra Santisima Madre, humilde y urgentemente pido al Padre en vuestro nombre que mi peticion sea concedidia.
(Aqui se hace la peticion)
O Jesus mio que has dicho, "Los cielos y la tierra pasaran pero mi palabra no pasara" por la  intercesion de Maria, vuestra Santisima Madre, me siento confiado que mi peticion sera concedida.
(Aqui se repite de nuevo la peticion.)
NOVENA AL NIÑO JESÚS DE PRAGA

Día primero:

Oh dulce Niño Jesús, a tus pies, consciente de mi poquedad, me dirijo a Tí que eres mi todo. Tengo gran necesidad de tu ayuda. Mírame con piedad y, ya que eres omnipotente, socorre mi necesidad.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina infancia, oh Jesús, concédeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para mí y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia.

Himno del Santísimo Nombre de Jesús.

Jesús, dulce memoria,
del corazón armonía,
más que el vino, más que todo,
tu presencia es alegría.
Tu canto es el más suave
y el más grato al oído;
tu pensamiento es el más dulce,
Jesús, Hijo de Dios y Rey mío.

Esperanza del penitente,
benigno con quien te invoca,
bueno con quien te busca,
¿Qué será el encontrarte?

La lengua no puede decir,
ni la palabra expresar,
sólo quien te encontró,
sabe lo que es amar.
Jesús, eres nuestra alegría,
eres nuestro premio eterno;
en Tí está nuestra gloria
ahora y por los siglos. 
Amén.

V. Bendito sea el nombre del Señor.
R. Ahora y por siempre

Oración

Oh Dios, que has constituído a tu Unigénito Salvador del género humano, y quisiste que fuese llamado Jesús, concédenos un día poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amén.

Día Segundo

Oh esplendor celeste del Padre, en quien brilla la divinidad, te adoro profundamente, mientras te confieso verdadero Hijo de Dios.

Te ofrezco el humilde homenaje de todo mi ser. No permitas que jamás me separe de Tí, mi sumo bien.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día tercero

Oh Niño Jesús, al contemplar tu semblante, me siento con gran confianza; sí, todo lo espero de tu bondad. Irradia, oh Jesús, tu gracia sobre mí y mis seres queridos, así podré cantar tu infinita misericordia.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día cuarto

Oh Jesús, te reconozco mi soberano absoluto. No quiero servir al demonio, a mis pasiones, al pecado. Reina, oh Jesús, sobre este pobre corazón y hazlo tuyo para siempre.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día quinto

Yo te contemplo, oh redentor dulcísimo, revestido de un manto de púrpura. Es tu uniforme real. ¡Cómo me habla de sangre! Sangre derramada por mí. Haz, oh Jesús, que corresponda a tanto sacrificio y no rechace cuando se me presente cualquier trabajo de sufrirlo por tí.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día sexto

Oh amabilísimo Niño, al mirarte sostener el mundo, mi corazón se llena de gozo. También a mí me sostienes cada instante, me guardas como tuyo. Cuídame, oh Jesús, y socorre todas mis necesidades.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día séptimo

Sobre tu pecho, oh Niño Jesús, brilla una Cruz. Es el estandarte de nuestra redención. También yo, oh Divino Salvador, tengo mi cruz, que, si bien es ligNOVENA AL NIÑO JESÚS DE PRAGA

Día primero:

Oh dulce Niño Jesús, a tus pies, consciente de mi poquedad, me dirijo a Tí que eres mi todo. Tengo gran necesidad de tu ayuda. Mírame con piedad y, ya que eres omnipotente, socorre mi necesidad.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina infancia, oh Jesús, concédeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para mí y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia.

Himno del Santísimo Nombre de Jesús.

Jesús, dulce memoria,
del corazón armonía,
más que el vino, más que todo,
tu presencia es alegría.
Tu canto es el más suave
y el más grato al oído;
tu pensamiento es el más dulce,
Jesús, Hijo de Dios y Rey mío.

Esperanza del penitente,
benigno con quien te invoca,
bueno con quien te busca,
¿Qué será el encontrarte?

La lengua no puede decir,
ni la palabra expresar,
sólo quien te encontró,
sabe lo que es amar.
Jesús, eres nuestra alegría,
eres nuestro premio eterno;
en Tí está nuestra gloria
ahora y por los siglos. 
Amén.

V. Bendito sea el nombre del Señor.
R. Ahora y por siempre

Oración

Oh Dios, que has constituído a tu Unigénito Salvador del género humano, y quisiste que fuese llamado Jesús, concédenos un día poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amén.

Día Segundo

Oh esplendor celeste del Padre, en quien brilla la divinidad, te adoro profundamente, mientras te confieso verdadero Hijo de Dios.

Te ofrezco el humilde homenaje de todo mi ser. No permitas que jamás me separe de Tí, mi sumo bien.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día tercero

Oh Niño Jesús, al contemplar tu semblante, me siento con gran confianza; sí, todo lo espero de tu bondad. Irradia, oh Jesús, tu gracia sobre mí y mis seres queridos, así podré cantar tu infinita misericordia.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día cuarto

Oh Jesús, te reconozco mi soberano absoluto. No quiero servir al demonio, a mis pasiones, al pecado. Reina, oh Jesús, sobre este pobre corazón y hazlo tuyo para siempre.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día quinto

Yo te contemplo, oh redentor dulcísimo, revestido de un manto de púrpura. Es tu uniforme real. ¡Cómo me habla de sangre! Sangre derramada por mí. Haz, oh Jesús, que corresponda a tanto sacrificio y no rechace cuando se me presente cualquier trabajo de sufrirlo por tí.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día sexto

Oh amabilísimo Niño, al mirarte sostener el mundo, mi corazón se llena de gozo. También a mí me sostienes cada instante, me guardas como tuyo. Cuídame, oh Jesús, y socorre todas mis necesidades.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día séptimo

Sobre tu pecho, oh Niño Jesús, brilla una Cruz. Es el estandarte de nuestra redención. También yo, oh Divino Salvador, tengo mi cruz, que, si bien es ligera, con frecuencia me agobia. Ayúdame a sostenerla, para que la lleve siempre con fruto. Bien sabes cuán débil soy.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día octavo

Junto con la Cruz, sobre tu pecho vislumbro, oh Niño Jesús, la imagen de tu corazón. Tú eres el verdadero Amigo, que generosamente se prodiga y se inmola por la persona amada. Lléname de caridad, oh Jesús, y enséñame a corresponder a tu Amor.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día noveno

Tu diestra omnipotente, oh Niño Jesús, cuántas bendiciones ha derramado sobre aquellos que te honran y te invocan. Bendíceme también y bendice toda mi vida. Bendice mis deseos y socorre mis necesidades. Escucha piadoso mis votos, y bendeciré cada día tu Santo Nombre.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.











 era, con frecuencia me agobia. Ayúdame a sostenerla, para que la lleve siempre con fruto. Bien sabes cuán débil soy.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día octavo

Junto con la Cruz, sobre tu pecho vislumbro, oh Niño Jesús, la imagen de tu corazón. Tú eres el verdadero Amigo, que generosamente se prodiga y se inmola por la persona amada. Lléname de caridad, oh Jesús, y enséñame a corresponder a tu Amor.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.

Día noveno

Tu diestra omnipotente, oh Niño Jesús, cuántas bendiciones ha derramado sobre aquellos que te honran y te invocan. Bendíceme también y bendice toda mi vida. Bendice mis deseos y socorre mis necesidades. Escucha piadoso mis votos, y bendeciré cada día tu Santo Nombre.

Padre nuestro - Ave María - Gloria

Por tu divina Infancia, etc.





NOVENA AL NIÑO JESÚS DE PRAGA
Día primero:
Oh dulce Niño Jesús, a tus pies, consciente de mi poquedad, me dirijo a Tí que eres mi todo. Tengo gran necesidad de tu ayuda. Mírame con piedad y, ya que eres omnipotente, socorre mi necesidad.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina infancia, oh Jesús, concédeme la gracia que insistentemente te pido (se expresa) si es un bien para mí y es conforme a tu voluntad. No mires mis pecados, sino mi fe y tu gran misericordia.
Himno del Santísimo Nombre de Jesús.
Jesús, dulce memoria,
del corazón armonía,
más que el vino, más que todo,
tu presencia es alegría.
Tu canto es el más suave
y el más grato al oído;
tu pensamiento es el más dulce,
Jesús, Hijo de Dios y Rey mío.
Esperanza del penitente,
benigno con quien te invoca,
bueno con quien te busca,
¿Qué será el encontrarte?
La lengua no puede decir,
ni la palabra expresar,
sólo quien te encontró,
sabe lo que es amar.
Jesús, eres nuestra alegría,
eres nuestro premio eterno;
en Tí está nuestra gloria
ahora y por los siglos.
Amén.
V. Bendito sea el nombre del Señor.
R. Ahora y por siempre
Oración
Oh Dios, que has constituído a tu Unigénito Salvador del género humano, y quisiste que fuese llamado Jesús, concédenos un día poder contemplar en el cielo Aquel que veneramos en la tierra con el Santo Nombre. Amén.
Día Segundo
Oh esplendor celeste del Padre, en quien brilla la divinidad, te adoro profundamente, mientras te confieso verdadero Hijo de Dios.
Te ofrezco el humilde homenaje de todo mi ser. No permitas que jamás me separe de Tí, mi sumo bien.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día tercero
Oh Niño Jesús, al contemplar tu semblante, me siento con gran confianza; sí, todo lo espero de tu bondad. Irradia, oh Jesús, tu gracia sobre mí y mis seres queridos, así podré cantar tu infinita misericordia.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día cuarto
Oh Jesús, te reconozco mi soberano absoluto. No quiero servir al demonio, a mis pasiones, al pecado. Reina, oh Jesús, sobre este pobre corazón y hazlo tuyo para siempre.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día quinto
Yo te contemplo, oh redentor dulcísimo, revestido de un manto de púrpura. Es tu uniforme real. ¡Cómo me habla de sangre! Sangre derramada por mí. Haz, oh Jesús, que corresponda a tanto sacrificio y no rechace cuando se me presente cualquier trabajo de sufrirlo por tí.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día sexto
Oh amabilísimo Niño, al mirarte sostener el mundo, mi corazón se llena de gozo. También a mí me sostienes cada instante, me guardas como tuyo. Cuídame, oh Jesús, y socorre todas mis necesidades.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día séptimo
Sobre tu pecho, oh Niño Jesús, brilla una Cruz. Es el estandarte de nuestra redención. También yo, oh Divino Salvador, tengo mi cruz, que, si bien es ligera, con frecuencia me agobia. Ayúdame a sostenerla, para que la lleve siempre con fruto. Bien sabes cuán débil soy.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día octavo
Junto con la Cruz, sobre tu pecho vislumbro, oh Niño Jesús, la imagen de tu corazón. Tú eres el verdadero Amigo, que generosamente se prodiga y se inmola por la persona amada. Lléname de caridad, oh Jesús, y enséñame a corresponder a tu Amor.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.
Día noveno
Tu diestra omnipotente, oh Niño Jesús, cuántas bendiciones ha derramado sobre aquellos que te honran y te invocan. Bendíceme también y bendice toda mi vida. Bendice mis deseos y socorre mis necesidades. Escucha piadoso mis votos, y bendeciré cada día tu Santo Nombre.
Padre nuestro - Ave María - Gloria
Por tu divina Infancia, etc.





  






Coronilla al Niño de Praga, para Honrar Los Misterios De Su Infancia:

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios Nuestro.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero, Creador, Padre y Redentor mío. Por ser Vos quien sóis, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas eternas del infierno. Ayudado de Vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén
V. Abre, Señor, mis labios.
R. Y mi lengua pronunciará tu alabanza.
V. Acude, oh Dios, en mi auxilio.
R. Apresúrate Señor a socorrerme.
Adorada y glorificada sea la Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, por todos los siglos de los siglos. Amén.
Adorado y glorificado sea el Padre.
V. El verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Padre Nuestro
1º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de Tu encarnación.
Ave María
2º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de tu Visitación.
Ave María
3º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de tu Nacimiento.
Ave María
4º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de la adoración de los pastores.
Ave María
Adorado y glorificado sea el Hijo.
V. El verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Padre Nuestro.
5º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de tu Circuncisión.
Ave María
6º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de la Epifanía.
Ave María
7º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de Vuestra presentación en el templo.
Ave María
8º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de Vuestra huída a Egipto.
Ave María
Adorado y glorificado sea el Espíritu Santo.
V. El verbo se hizo carne.
R. Y habitó entre nosotros.
Padre Nuestro
9º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de Vuestra permanencia en Egipto.
Ave María
10 º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de Vuestro regreso a Nazaret.
Ave María
11º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio en el misterio de Vuestra vida oculta en Nazaret..
Ave María
12º Divino Niño Jesús, bendito y alabado seas en el misterio de Vuestra pérdida y hallazgo en el Templo.
Ave María
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
V. Sea bendito el nombre del Señor.
R. Ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén