sábado, 3 de enero de 2015

Fervorín para la elevación de la Sagrada Hostia


¡Señor mío y Dios mío!

¡Mi Dios y mi todo!

Salve, Cuerpo sacratísimo de mi Señor Jesucristo, formado de la purísima substancia de la Virgen María, inmolado sobre el ara de la Cruz y ahora sobre este altar: os adoro y os pido que seáis prenda de nuestra eterna salvación.


Fervorín para la elevación del Cáliz bendito


¡Señor mío y Dios mío!

¡Mi Dios y mi todo!


Salve, Sangre preciosísima de mi Señor Jesucristo, formada de la purísima substancia de la Virgen María, derramada sobre el ara de la Cruz y ahora sobre este altar: os adoro y os pido que bañéis nuestras almas en la efusión de vuestra santa gracia.
Estos fervorines están inspirados en el Apóstol Santo Tomás, en San Francisco de Asís y en el P. Alcañiz.

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