lunes, 23 de febrero de 2015


LA NOVENA AL NAZARENO
DÍA PRIMERO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del Evangelio según S. Marcos (Mc 14, 43-49)
<<Todavía Jesús estaba hablando, cuando se presenta Judas, uno de los Doce, y con él un grupo armado de espadas y palos, enviado por los Sumos sacerdotes, los levitas y los senadores. El traidor les había dado una contraseña: El traidor les había dado una contraseña: El que yo bese, ese es, arrestadlo y conducidlo con cautela. Se acercó en seguida y le dijo: ¡Maestro! Y le dio un beso. Los otros le echaron mano y lo arrestaron. Uno de los presentes desenvainó la espada y de un tajo le cortó una oreja al criado del Sumo sacerdote. Jesús se dirigió a ellos: -Habéis salido armados de espadas y palos para capturarme como si se tratara de un bandido. Diariamente estaba con vosotros enseñando y no me arrestasteis. Pero se ha de cumplir la Sagrada Escritura>>.
Palabra de Dios
Oración para el día 1º
¡Dios y salvador mío! Venero la humildad con que en el Huerto de Getsemaní dejaste atar tus manos santísimas, que crearon los cielos y obraron tantos milagros; quisiera, Jesús mío, no haber sido culpable de tantas afrentas e ignominias. Por tu humildad y paciencia, te ruego me concedas imitar tus virtudes, y la gracia que te pido en esta novena, si fuere para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.

DÍA SEGUNDO
 Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del Evangelio según S. Mateo (Mt 26, 62-68)
<<El Sumo sacerdote se puso en pie y le dijo a Jesús: -¿No respondes a lo que estos alegan contra ti? Pero Jesús seguía callado. El Sumo sacerdote le dijo:
-Por el Dios vivo te conjuro para que nos digas si eres el Mesías, el Hijo de Dios. Jesús le responde: -Tú lo has dicho. Y os digo que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Todopoderoso y llegando en las nubes del cielo. Entonces el Sumo sacerdote, rasgándose el vestido, dijo: -¡Ha blasfemado! ¿Qué falta nos hacen los testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Cuál es vuestro veredicto? Respondieron: -Reo de muerte. Entonces le escupieron al rostro, le dijeron bofetadas y le golpeaban, diciendo: -Mesías, adivina quién te ha pegado.
Palabra de Dios
Oración para el día 2º
¡Jesús Nazareno, que, para concedernos abundantes beneficios, permitiste que atasen tus manos con una soga como si fueras un malhechor!, y soportaste además que los representantes de tu pueblo santo te consideraran blasfemo. Deseando, Señor, desagraviarte de tal injusticia, te pido me concedas detener mis manos para evitar ofenderte, y alargarlas en cambio para socorrer y aliviar a mi prójimo. Te pido además que no murmure de nadie, pues detrás de mis semejantes está un hijo de Dios. Te ruego asimismo me concedas lo que te pido en esta novena, si conviene para gloria tuya y salvación de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.

DÍA TERCERO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del Evangelio según S.Mateo (Mt 26, 69-75)
<<Pedro estaba sentado fuera, en el patio. Se le acercó una criada y le dijo:
Tú también estabas con Jesús el galileo. Él lo negó delante de todos: -No sé lo que dices. Salió al portal, lo vio otra criada y dijo a los que estaban allí: -Este estaba con Jesús el Nazareno. De nuevo lo negó, jurando que no conocía a aquel hombre. Al poco tiempo, se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro: -Realmente tú eres uno de ellos: el acento te delata. Entonces empezó a echarse maldiciones y a jurar que no lo conocía. Al punto, cantó el gallo, y Pedro recordó lo que había dicho Jesús: antes de que cante el gallo, me habrás negado tres veces. Y, saliendo afuera, lloró amargamente>>.
Palabra de Dios
Oración para el día 3º
¡Jesús Nazareno, que al ser detenido pediste a los soldados que dejasen libres a tus discípulos, asumiendo para ti las penas e injurias, y para los tuyos el remedio y la salvación! Por tu misericordia y por el perdón que has dispensado incluso a Pedro, que negó conocerte, no permitas que mi codicia ate las manos de tu misericordia, antes bien, que, desprendido de lo terreno, logre mantenerme en tu gracia, concediéndome lo que te pido en esta novena, si conviene para gloria tuya y salvación de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.
DÍA CUARTO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del Evangelio según S.Marcos (Mc 15, 16-20)
<<Los soldados se lo llevaron dentro del palacio, el pretorio, y convocaron toda la compañía. Lo vistieron de púrpura, trenzaron una corona de espinos y se la colocaron. Y se pusieron a hacerle el saludo: ¡Salve, rey de los judíos! Le golpeaban con la caña la cabeza, le escupían, y, doblando la rodilla, le rendían homenaje. Terminada la burla, le quitaron la púrpura, le vistieron sus vestidos y lo sacaron para crucificarlo>>.
Palabra de Dios
Oración para el día 4º
¡Rey de cielos y tierra, que por mi amor soportaste la corona de espinas, para que el hombre sujeto a las espinas y los abrojos de la tierra lograse liberarse de las angustias del mundo y acceder a la gloria eterna! Te ruego, Señor, me asistas, para que me vea libre de torpes pensamientos, y así, amándote a ti y al prójimo, consiga permanecer en tu gracia y alcanzar con tu ayuda lo que te pido en esta novena, si conviene para tu gloria y para la salvación de mi alma. Amén.

Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.

DÍA QUINTO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura del profeta Isaías (Is 50, 4-5)
<<Mi Señor me ha dado una lengua de iniciado, para saber decir al abatido una palabra de aliento. Cada mañana me espabila el oído, para que escuche como los iniciados. El Señor me abrió el oído: yo no me resistí ni me eché atrás: ofrecí la espalda a los que me apaleaban, las mejillas a los que mesaban mi barba; no me tapé el rostro ante ultrajes y salivazos. El Señor me ayuda, por eso no me acobardaba; por eso endurecí el rostro como pedernal, sabiendo que no quedaría defraudado>>.
Palabra de Dios
Oración para el día 5º
¡Cordero sin mancha, que te ofreciste en sacrificio para redimir al hombre de todas sus culpas! Te ruego, Dios mío, que la sangre que brotó de tu sagrada cabeza, riegue la tierra de mi corazón, para que ame de verdad a mis hermanos. Te suplico también me concedas lo que te pido en esta novena, si conviene para gloria tuya y salvación de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.

DÍA SEXTO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.

Lectura del Evangelio según S. Marcos (Mc 15, 21-32)
<<Pasaba por allí de vuelta del campo un tal Simón de Cirene, padre de Alejandro y Rufo, y lo forzaron a cargar con la cruz. Lo condujeron al Gólgota, que significa “lugar de la calavera”. Le ofrecieron vino con mirra, pero él no lo tomó. Lo crucificaron y se repartieron su ropa, echando a suertes lo que le tocara a cada uno. Eran las nueve cuando lo crucificaron. La causa de la condena, en la inscripción, decía: El Rey de los Judíos. Con él crucificaron a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban, lo insultaban, meneando la cabeza, y diciendo: -El que derriba el templo y lo reconstruye en tres días, que se salve, bajando de la cruz. A su vez los Sumos sacerdotes, burlándose, comentaban con los letrados: Ha salvado a otros y él no se puede salvar. El Mesías, el Rey Israel, baje de la cruz, para que lo veamos y creamos. Los que estaban crucificados con él lo injuriaban>>.
Palabra de Dios
Oración para el día 6º
¡Divino Salvador, que buscaste la redención del mundo, atribulado por las espinas con que ultrajaron tu cabeza! Por los sufrimientos que provocaron en ti esas heridas, te suplico no permitas que con mis malos pensamientos te vuelva a coronar de espinas y a renovar tus dolores y afrentas. Concédeme, dulce Jesús mío, esta gracia, y lo que te pido en esta novena, si conviene para gloria tuya y salvación de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.
DÍA SÉPTIMO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los día
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del Evangelio según S. Lucas (Lc 23, 8-12)
<<Herodes se alegró mucho de ver a Jesús. Hacía tiempo que tenía ganas de verlo, por lo que oía de él, y esperaba verle hacer algún milagro. Le hizo muchas preguntas, pero él no respondió. Los Sumos sacerdotes y los letrados estaban allí, insistiendo en sus acusaciones. Herodes, con sus soldados, lo trató con desprecio y burlas, y, echándole encima un vestido espléndido, lo remitió a Pilatos. Aquel día Herodes y Pilatos establecieron buenas relaciones, pues hasta entonces estaban enemistados>>.
Palabra de Dios
Oración para el Séptimo día
¡Santísimo Hijo de Dios, que, hecho hombre para salvar al hombre, te viste menospreciado por Herodes, flagelado por los servidores de Pilatos y deshonrado al llevar la cruz a cuestas por las calles de Jerusalén. Te suplico, Señor, me des fortaleza de espíritu para valorar tu entrega generosa, fruto de tu amor, de modo que desprecie las vanidades del mundo, me revista de tu gracia, y obtenga de ti lo que te pido en esta novena, si conviene para gloria tuya y salvación de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.
DÍA OCTAVO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del Evangelio según S. Mateo (Mt 27, 20-26)
Entretanto los Sumos Sacerdotes y los senadores persuadieron a la gente para que pidieran la libertad de Barrabás y la condena de Jesús. El gobernador tomó la palabra: -¿A quién de los dos queréis que os suelte? Contestaron: -A Barrabás. Responde Pilatos: -¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías? Contestaron todos: -¡Crucifícalo! Él les dijo: ¿Pero qué mal ha hecho? Mas ellos seguían gritando: ¡Crucifícalo! Viendo Pilatos que no conseguía nada, al contrario, que se estaban amotinando, pidió agua y se lavó las manos ante la gente, diciendo: -No soy responsable de la muerte de este inocente. ¡Allá vosotros! El pueblo respondió: -Nosotros y nuestros hijos cargamos con su muerte. Entonces les soltó a Barrabás, y a Jesús lo hizo azotar y lo entregó para que lo crucificaran>>.
Palabra de Dios
Oración para el día 8º
¡Lirio hermoso de los valles, que, vestido de más gloria que Salomón, te humillaste ante los oprobios de aquellos que pedían tu condena a muerte! Te ruego, Señor, me des un eficaz deseo de gracia y merecimientos, para que no deje de hacer aquello que te agrade y me concedas lo que te pido en esta novena, si es para mayor gloria tuya y bien de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias  padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.


DÍA NOVENO
Por la señal de la Santa Cruz…
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser vos quien sois me pesa de haberos ofendido, y propongo firmemente la enmienda y nunca más pecar; y espero que, por vuestro infinito amor, me daréis la gracia para que así lo haga.
Amén.
Oración para todos los días
¡Jesús Nazareno, divino Redentor!
Postrado a tus pies, venero tu pasión y esa tu imagen, y te doy gracias por haber permitido que te atasen las manos para llevarte al sacrificio; que te coronasen de espinas, ofreciéndonos de tus heridas fuentes inagotables de consuelo; y que, después de haber sido flagelado y despreciado por tu pueblo, te cargaran la cruz a cuestas y te condujesen al suplicio. Por estas penas y dolores, te ruego, Señor, me concedas una fe viva para reconocerte como mi Dios, una esperanza firme, apoyada sólo en ti, y una caridad verdadera, con que te ame sobre todas las cosas, y ame a mis prójimos, viéndote en ellos a ti. Te lo pido, Señor, Jesús, que vives y reinas von el Padre y el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (Hech 2, 29-36)
En aquel tiempo, habló Pedro de este modo:  <<Hermanos: Puedo decíroslo con toda franqueza: el patriarca David murió y fue sepultado, y su sepulcro se conserva hasta hoy entre nosotros. Pero, como era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento que un descendiente carnal suyo se sentaría en su trono, previó y predijo la resurrección del Mesías, diciendo que no quedaría abandonado en la muerte, ni su carne experimentaría la corrupción. A este Jesús lo resucitó Dios, y todos nosotros somos testigos de ello. Exaltado a la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido, y lo ha derramado. Es lo que estáis viendo y oyendo. Pues David no subió al cielo, sino que dice (en el salmo): Dijo el Señor a mi Señor: siéntate a mi derecha, hasta que haga de tus enemigos estrado de tus pies. Por tanto, que toda la casa de Israel reconozca que a este Jesús que habéis crucificado, Dios lo ha nombrado Señor y Mesías.
Palabra de Dios
Oración para el día 9º
¡Señor todopoderoso, que, para bien de los hombres vestiste de claridad a los ángeles, de virtudes a los santos, y a la tierra de flores y hermosura!  Agradezco de corazón tus desvelos y sufrimientos, y te ruego me des verdadero espíritu para meditar tu pasión y saber dominar mis sentidos. De ese modo, mi corazón y toda mi vida no olvidarán nunca el darte gracias por todo lo que en la cruz hiciste por mí. Te ruego además,  Señor, Jesús , me concedas lo que te pido en esta novena, si conviene para mayor gloria tuya y provecho de mi alma. Amén.
Petición, jaculatorias y padrenuestros
_ Hágase la petición que se desee alcanzar.
_ Dígase ahora tres veces: Dulcísimo Jesús de mi vida, contra ti pequé, ten piedad y misericordia de mí.
_ Récese un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Oración final
Amado Jesús, que quisiste entregarte por mí, enseñándome con este ejemplo a dominar mis sentidos, para amarte más y servirte mejor. Te ruego que, si hasta aquí no te he agradecido suficientemente los beneficios que me has hecho, muevas mi corazón al arrepentimiento y perdones mis pecados, por tu divina gracia, alcance una buena muerte y sea feliz por siempre contigo en la gloria celestial.  Amén.

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