Corona de la Devoción a la Preciosa Sangre de Cristo
Esta devoción consta de 7 misterios en que meditamos sobre los 7 derramamientos principales de la Sangre Preciosa de Jesús. El Padre Nuestro se dice 5 veces en cada misterio, exceptuando el último, cuando es dicho 3 veces. Los 33 Padre Nuestro honran los 33 años de vida de nuestro señor en la Tierra.
Oh Jesús mío, por tu Preciosísima Sangre, precio de nuestra salvación derramada en la Tierra para abrirnos camino al cielo, entra en mi corazón, protege mi vida, descansa mi cuerpo, limpia mi alma, cura mis heridas, inunda mi espíritu, llena mis vacíos, fusiona señor mío tu Sangre Preciosa con mi propia sangre para llenarme de toda gloria y ser inmune a los espíritus malignos, y así seguir tu camino hacia el cielo. Amén.
Oh, Jesucristo, amor nuestro y promesa de salvación, por tu Sangre Preciosa te ofrezco la buena razón de mis pensamientos, de la palabra y de la acción de cada día. Clama a vuestro Padre Divino, llena esta casa señor con su divina misericordia, su perdón, su gracia y paz, por nosotros, por nuestras familias y por todas las personas.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como en un principio, hoy y por todos los siglos, amén.
Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
Sálvanos a nosotros y al mundo entero.
Acto de Consagración
Jesucristo, Señor nuestro, tú eres mi vida y yo te adoro, te ofrezco en homenaje mi alabanza y amor. En el calvario tú vertiste tu Sangre, precio de mi redención y fuente de todas las gracias que se haya conocido. Por eso te damos gracias, pues tú eres el grandísimo regalo de Dios a la humanidad, la prueba y promesa de amor eterno; pongo mi casa bajo tu poderosa protección; que tu bendición siempre descanse sobre mi familia y sobre todos quienes son queridos por mí.
Cuando las tormentas de la vida se aglomeren cerca de mí, cuando prueba y tentaciones me opriman fuertemente, cúbreme con tu Sangre Preciosa, sé tú mi refugio y mi fuerza, dame tu bendición, suaviza cada tristeza de mi alma y llena mi espíritu de gozo. Abre las puertas Celestiales con tu Divina Gracia y llévame delante del trono de la justicia de Dios donde por siempre alabaré y gozaré de la Gloria. Amén
Confesión de la Fe
Señor mío, Jesucristo, Hijo de Dios, yo declaro por mi fe que te he aceptado en mi corazón a ti, y sólo a ti, como mi señor y único salvador y sanador de mis dolencias. A ti, que has derramado tu Sangre Preciosa por nuestra salvación. A ti, que diste tu vida en la cruz por nosotros. A ti, que has resucitado por la gracia de Dios Padre de entre los muertos para llevarnos ante su divina presencia. Sólo a ti Señor.
Dios único y verdadero, confieso que jamás he de arrodillarme ante otras deidades, pues sólo tú eres mi Dios y nunca me apartaré de ti. Ilumina mi camino para no perderme, restaura mi vida para servirte, sana mis heridas y mis dolencias, perdona mis pecados, purifica mi alma para alabarte por siempre, en el nombre de Jesucristo, nuestro señor y Salvador, Amén.
Comunión Espiritual
Señor mío, yo te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi vida. Yo creo en tu poder y tu dulzura. Te ruego Señor penetra en mi alma y purifícala, alumbra mi inteligencia, toma posesión de mi mente, que tu Sangre Preciosa circule siempre en mis venas, que todos mis sentidos sean marcados con tu Sangre, que mi corazón palpite sólo por tu gloria y que mis labios te exhorten por siempre. Amén
Por tu sangre preciosa, oh Jesús, siete veces derramada por el bienestar de los hombres, por cada gota del precio tan sagrado de nuestra redención, por las lágrimas de tu Madre Inmaculada, te ruego, te suplico, escucha mi voz y las voces de todo tu pueblo. Te pedimos Señor... (Mencione aquí su petición)
Señor mío, tú que consolaste muchas aflicciones, sanaste muchas enfermedades, levantaste muchas veces el valor hundido, escucha la voz de esta alma que con angustia te ruega y trae la gracia que tan ardientemente desea.
CORONA DE LA PRECIOSA SANGRE
PRIMER MISTERIO: Jesús derrama su Sangre en la Circuncisión al octavo día de nacimiento para satisfacer a la divina Justicia por nuestros pecados. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos pureza de alma y cuerpo, perdona nuestros pecados de la infancia y los del mundo entero.
Padre Nuestro 5 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
SEGUNDO MISTERIO: Jesús derrama su Sangre en forma de sudor en la agonía mientras oraba en el Monte de los Olivos. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos por un espíritu de oración y gracia, perdona nuestras durezas de corazón y las del mundo entero.
Padre Nuestro 5 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
TERCER MISTERIO: Jesús derrama su Sangre por los azotes en el pilar ofreciéndola al eterno Padre en satisfacción de nuestras impaciencias y delicadezas. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos paciencia y dominio de nosotros mismos, perdona de nuestros pecados de carne y los del mundo entero.
Padre Nuestro 5 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
CUARTO MISTERIO: Jesús derrama su Sangre en la Coronación de Espinas en pena de nuestra soberbia y de nuestros malos pensamientos. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos humildad para reparar nuestro orgullo, perdona nuestros pecados de espíritu y los del mundo entero.
Padre Nuestro 5 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
QUINTO MISTERIO: Jesús derrama su Sangre mientras llevaba su pesada cruz al Calvario, en satisfacción del mal ejemplo con que los hombres han de arrastrar a otros por el camino de la perdición. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos resignación y fortaleza por la carga diaria de nuestra cruz, perdona nuestras desobediencias a los mandamientos y las del mundo entero.
Padre Nuestro 5 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
SEXTO MISTERIO: Jesús derrama su Sangre en la terrible Crucifixión para pagar las faltas, maldades e iniquidades de toda la humanidad. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos arrepentimiento perfecto para seguir una vida cristiana, perdona nuestros pecados mortales y los del mundo entero.
Padre Nuestro 5 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
SÉPTIMO MISTERIO: Jesús derrama su Sangre y Agua por su herida de un costado, abierta por una lanza, demostrando que su Sangre Preciosa había sido derramada hasta la última gota por nuestra salvación. Por tu sangre Preciosa Señor, te pedimos perseverancia para lograr tus propósitos, concede nuestra salvación y la del mundo entero.
Padre Nuestro 3 veces.
V. Gloria al padre, al hijo y al Espíritu Santo.
R. Como en un principio, hoy y siempre por los siglos de los siglos, Amén.
V. Señor, te rogamos, ayuda a tus siervos.
R. A quienes has redimido con tu Sangre Preciosa.
V. Pongo mi vida en tus manos Señor.
R. Ven en mi auxilio y sálvame.
V. Cúbrenos Señor con tu Sangre Preciosa.
R. Y sálvanos a nosotros y al mundo entero.
Lávanos con tu Preciosa Sangre Señor, entra en nuestras vidas, líbranos de todo pecado, extingue las llamas del Purgatorio para nosotros y para las Santas Almas.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Señor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, Óyenos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del Mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Santísima Trinidad, un solo Dios, ten misericordia de nosotros.
Sangre de Cristo, Hijo único del Padre Eterno, sálvanos.
Sangre de Cristo, Palabra encarnada de Dios, sálvanos.
Sangre de Cristo, del Nuevo y Eterno Testamento, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada sobre la Tierra en la agonía, sálvanos
Sangre de Cristo, vertida profusamente en la flagelación, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada en la coronación de espinas, sálvanos.
Sangre de Cristo, derramada en la cruz, sálvanos.
Sangre de Cristo, precio de nuestra salvación, sálvanos.
Sangre de Cristo, precisa para el perdón, sálvanos.
Sangre de Cristo, bebida eucarística y refrigerio de las almas, sálvanos.
Sangre de Cristo, manantial de misericordia, sálvanos.
Sangre de Cristo, vencedora de los espíritus malignos, sálvanos.
Sangre de Cristo, que das valor a los mártires, sálvanos.
Sangre de Cristo, fortaleza de los confesores, sálvanos.
Sangre de Cristo, inspiración de las vírgenes, sálvanos.
Sangre de Cristo, auxilio de quien está en peligro, sálvanos.
Sangre de Cristo, alivio de los afligidos, sálvanos.
Sangre de Cristo, solaz en las penas, sálvanos.
Sangre de Cristo, esperanza del penitente, sálvanos.
Sangre de Cristo, consuelo del moribundo, sálvanos.
Sangre de Cristo, paz y ternura para los corazones, sálvanos.
Sangre de Cristo, promesa de vida eterna, sálvanos.
Sangre de Cristo, que libras a las almas del purgatorio, sálvanos.
Sangre de Cristo, digna de todo honor y toda gloria, sálvanos.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad y misericordia de nosotros.
Oh Señor mío, tú nos haz redimido en tu Sangre Preciosa.
Haz hecho para nuestro Dios un verdadero reino.
Dios Eterno y Omnipotente, tú has designado a tu hijo único como redentor del mundo y brindado paz con su Sangre Preciosa. Concédenos, te rogamos, que podamos ser merecedores de adorar el precio de nuestra salvación y por medio de su poder ser guardados de los males de esta vida presente, para poder gozar de tu gloria eternamente en el cielo. En el nombre de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador. Amén.
En cada necesidad permíteme que venga a ti con humilde confianza diciendo:
Sangre de Jesús, Ayúdame (repetir después de cada frase)
En todas mis dudas, incertidumbres y tentaciones:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
En horas de soledad, cansancio y pruebas:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
En el fracaso de mis planes y esperanza; en desilusiones, problemas y dolores:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
Cuando mi corazón se encuentre caído por fracasos, de ver que nada bueno resulta de mis esfuerzos:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
Cuando otros me falten y sólo tu gracia pueda asistirme:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
Cuando me rinda a tu tierno amor de Padre y Salvador:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
Cuando me sienta impaciente y mi cruz me irrite:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
Cuando esté enfermo, cuando mi cabeza y mis manos no puedan trabajar, cuando esté solo:
Sangre de Jesús, Ayúdame.
Siempre, a pesar de mis debilidades, caídas y contratiempos:
Sangre de Jesús, Ayúdame, nunca me desampares.
Amén.
Oh Jesús misericordioso, abrasado en ardiente amor de las almas, por la agonía de tu Sagrado Corazón y por los dolores de tu Madre Inmaculada, te suplicamos con tu Preciosa Sangre limpia a todos los pecadores de la tierra, moja con arrepentimiento a aquellos que te han ofendido o se niegan a seguir tu camino, y purifica las almas de aquellos que están en la agonía y tienen hoy que morir.
Oh Jesús, en unión con tu Preciosa Sangre vertida en la cruz y ofrecida en cada misa, yo te ofrezco hoy mis oraciones, mis logros, mis dichas, mis tristezas, mis sufrimientos, por el precio de un Santo Nombre y todos los deseos de tu Sagrado Corazón, en reparación por el pecado, por conversión de los pecadores, en unión de todos los cristianos y nuestra unión final contigo en el cielo. Amén.
Dios Eterno y Todopoderoso que constituiste a tu hijo único Redentor del mundo, y que quisiste ser apaciguado por su sangre, haz que venerando el precio de nuestra salvación y estando protegidos por él sobre la tierra contra los males de esta vida, seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor y Redentor, Jesucristo, y por él merezcamos llegar a tu compañía en el Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Por Jesucristo Nuestro Señor, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

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