sábado, 7 de marzo de 2015

LUMINOSO MEDITADO MUY LINDO

SEÑAL DE LA CRUZ.-
Por la señal dela Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. +En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Nos ponemos en Presencia de Dios y para que la oración llegue al cielo, pedimos humildemente perdón al señor por nuestras faltas.
Te pedimos Espíritu Santo, que nos inundes con tu amor y te hagas presente en nuestros corazones al rezar este hermoso Rosario a María. Amén
SÍMBOLO DE LOS APÓSTOLES.-
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén
PÉSAME.-      
Pésame Dios mío y me arrepiento de todo corazón de haberte ofendido.
Pésame por el infierno que merecí y por el cielo que perdí;
pero mucho mas me pesa porque pecando ofendí un Dios tan bueno y tan grande como Tú;
antes querría haber muerto que haberle ofendido,
y propongo firmemente ayudado por tu divina gracia,
no pecar mas y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén
PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén
3 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
MISTERIOS LUMINOSOS:
1er MISTERIO LUMINOSO – El Bautismo de Jesús.-
1 luminososEntonces vino Jesús al Jordán desde Galilea, para ser bautizado por Juan.Pero éste se le resistía diciendo: Soy yo quien necesita ser bautizado por ti, ¿cómo vienes tú a mí? Respondiendo Jesús le dijo: Déjame ahora, así es como debemos nosotros cumplir toda justicia. Entonces Juan se lo permitió. Inmediatamente después de ser bautizado, Jesús salió del agua y he aquí que se le abrieron los Cielos y vio el Espíritu de Dios que descendía en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz desde los cielos dijo: —Éste es mi Hijo, el amado, en quien me he complacido. Mt 3, 13-17.
 El Señor se deja bautizar por Juan en el Jordán y una voz desde el cielo muestra al mundo quién es: el Salvador, el Mesías esperado, el Hijo de Dios Altísimo. Dios Padre y Dios Espíritu Santo están al lado de quien tanto tiempo ha deseado el Pueblo de Israel. Estamos llamados a ser hijos en el Hijo, a recibir también nosotros el bautismo que nos hace hijos de Dios, herederos del cielo. Que sepamos, Señor, valorar este sacramento y agradecidos pongamos por obra lo que de él se deriva.
Padre Eterno, al ofrecerte este misterio, rezamos por la gracia de una profunda conversión. En nuestro Bautismo hemos recibido la luz de Cristo en nuestros corazones, que pueda su Gracia renovarnos constantemente y también alcanzar a aquellos que no han sido bautizados y no le conocen. La Santísima Trinidad estuvo presente en este misterio, como un signo del gozo de Dios por todos sus hijos cuando son bautizados y se vuelven miembros del cuerpo de Cristo. 
Señor, Dios nuestro, cuyo Hijo se manifestó en la realidad de nuestra carne; concédenos poder transformarnos interiormente a imagen de aquel que hemos conocido semejante a nosotros en su humanidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
POR ESTE MISTERIO, PEDIMOS A MARIA SANTISIMA VIVIR NUESTRO BAUTIZMO CON FIDELIDAD A JESUS.
 PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén
10 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
JACULATORIA.-
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. Amén
Inunda a toda la humanidad con las gracias de tu llama de amor ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
2º MISTERIO LUMINOSO – Las Bodas de Caná.-
2 luminosos“Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: “No les queda vino”. Jesús le contestó: “Mujer, ¿qué nos va a mí y a ti? Aún no ha llegado mi hora”. Su Madre dijo a los sirvientes: “Haced lo que Él diga”. Así, en Caná de Galilea, Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria, y creció la fe de sus discípulos en Él”. (Jn 2, 3-5.11).
Invitaron también a la boda a Jesús y a sus discípulos, y allí también está María. Se acaba el vino, y María atenta a todos los detalles, como buena madre, se da cuenta y no quiere que los novios queden en mal lugar. Pide, pues a Jesús que anticipe su manifestación como Mesías, y logra el gran milagro de la conversión del agua en vino.
María, que sepamos acudir a ti en todo momento, porque sabemos que eres siempre el atajo que nos conduce a Dios.
Padre Eterno, al ofrecerte este misterio, rezamos en agradecimiento por revelarnos el poder de tu Hijo Nuestro Señor  Jesucristo. Tal como Jesús transformó el agua en vino, rezamos para que seamos transformados por tu luz a través de la intercesión de la Virgen María.
También rezamos en este misterio por la bendición de todas las familias .
Señor, Padre Santo, que por admirable designio, quisiste que la Virgen Santa interviniese en los misterios de nuestra salvación; concédenos te rogamos, que dóciles a las palabras de la misma Madre de Cristo, hagamos todo lo que tu Hijo enseñó y ordenó en su Evangelio.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos Amén.
POR ESTE MISTERIO, PEDIMOS A MARIA SANTISIMA ,SABER RESPONDER AL SEÑOR.
 PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén
10 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
JACULATORIA.-
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. Amén
Inunda a toda la humanidad con las gracias de tu llama de amor ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

3er MISTERIO LUMINOSO – La Proclamación del Reino de Dios.-
3luminososDespués de haber sido apresado Juan, vino Jesús a Galilea predicando el Evangelio de Dios, y diciendo: -El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está al llegar; convertíos y creed en el Evangelio. Y, mientras pasaba junto al mar de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, que echaban las redes en el mar, pues eran pescadores. Y les dijo: -Seguidme y haré que seáis pescadores de hombres. Y, al momento, dejaron las redes y le siguieron. Mc 1, 14-18.
“He venido a proclamar la buena nueva, el Evangelio”. Con el comienzo de su vida pública el que va a ser Redentor del hombre mostrará, con hechos y con palabras el mensaje de salvación para todo el mundo. Jesús, que hace nuevas todas las cosas ha venido para ofrecernos la Palabra definitiva de Dios, que es Él mismo. El mensaje que proclama es algo más que seguir unas normas o mandamientos determinados, es vivir su vida en nuestra vida, es adherirnos a una persona, a Él, a Jesucristo. Que estemos receptivos, Señor a dejar que cales en nosotros, y a llevarte a los demás .
Padre Eterno, al ofrecerte este misterio, abrimos nuestros corazones a las enseñanzas de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, la Palabra de Dios encarnada. Venimos en nuestra oscuridad para ser iluminados por la luz de Cristo, quien dice “Yo soy la luz del mundo”.
Venimos en nuestro vacío para llenarnos de su Sabiduría, confesamos nuestro pecado y rezamos por la gracia de ser transformados por sus palabras y volvernos santos.
Señor Dios nuestro, que, en la Bienaventurada Virgen María, nos diste el modelo del discípulo que fielmente guarda las palabras de vida; te rogamos que abras nuestros corazones para escuchar las palabras de la salvación, y así, por el poder del Espíritu Santo, resuenen a diario en nosotros y produzcan abundantes frutos de conversión y santidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
POR ESTE MISTERIO, PEDIMOS A MARIA SANTISIMA ARREPENTIMIENTO Y CONVERSION.
PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén
10 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
JACULATORIA.-
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. Amén
Inunda a toda la humanidad con las gracias de tu llama de amor ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

4º MISTERIO LUMINOSO -  La Transfiguración de Jesús.-
4LUMINOSOSeis días después, Jesús se llevó con él a Pedro, a Santiago y a Juan su hermano, y los condujo a un monte alto, a ellos solos. Y se transfiguró ante ellos, de modo que su rostro se puso resplandeciente como el sol, y sus vestidos blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías hablando con él. Pedro, tomando la palabra, le dijo a Jesús:
-Señor, qué bien estamos aquí; si quieres haré aquí tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando, cuando una nube de luz los cubrió y una voz desde la nube dijo:
-Este es mi Hijo, el Amado, en quien me he complacido: escuchadle. Los discípulos al oírlo cayeron de bruces llenos de temor. Entonces se acercó Jesús y los tocó y les dijo: -Levantaos y no tengáis miedo. Al alzar sus ojos no vieron a nadie. Sólo a Jesús. Mientras bajaban del monte, Jesús les ordenó: -No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del Hombre haya resucitado de entre los muertos. Mt 17, 1-9.
El Señor sube al monte Tabor con sus íntimos, Pedro, Santiago y Juan, y se transfigura delante de ellos. La ley y los profetas (toda la historia del Pueblo de Israel) quieren avalar la presencia de Cristo en el mundo y se muestra la gloria de todo un Dios que ha querido hacerse hombre para llevar al hombre a Dios. Estamos llamados a la contemplación, a esa unión íntima con Dios que nos lleve a hacernos una misma cosa con Él. Que a través de la oración viva contigo, Señor, esa intimidad de amor a la que me has invitado.
Padre Eterno, al ofrecerte este misterio, rezamos para que la luz de Cristo transforme nuestras vidas, levantándonos del polvo de nuestra existencia humana a la luz de la divinidad.
Luchamos con San Pablo para llevar una vida santa y para decir con él, “No soy yo quien vive, es Cristo quien vive en mi”.
Con San Pedro nos regocijamos en la vida espiritual y decimos “Señor, es tan bueno estar aquí”.
Oh Dios, que en la Transfiguración de tu Unigénito confirmaste los misterios de la fe con el testimonio de los profetas, y prefiguraste maravillosamente nuestra perfecta adopción como hijos tuyos; concédenos, te rogamos que, escuchando siempre la palabra de tu Hijo, el predilecto, seamos un día coherederos de su gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
POR ESTE MISTERIO, PEDIMOS A MARÍA SANTÍSIMA RECONOCER EN NUESTROS HERMANOS EL ROSTRO DE JESUS
PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén
10 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
JACULATORIA.-
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. Amén
Inunda a toda la humanidad con las gracias de tu llama de amor ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén

5º MISTERIO  LUMINOSO – La Institución de la Eucaristía.-
5LuminosoCuando llegó la hora, se puso a la mesa y los apóstoles con él. Y les dijo:
-Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que no volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios.
Y tomando el cáliz, dio gracias y dijo: -Tomadlo y distribuidlo entre vosotros; pues os digo que a partir de ahora no beberé del fruto de la vid hasta que venga el Reino de Dios. Y tomando pan, dio gracias, lo partió y se lo dio diciendo: -Esto es mi cuerpo, que es entregado por vosotros. Haced esto en memoria mía. Y del mismo modo el cáliz, después de haber cenado, diciendo: -Este cáliz es la nueva alianza en mi sangre, que es derramada por vosotros. Lc 22, 14-20.
La Última Cena es el momento de la despedida. El Señor que ha estado con los suyos dándole de todo lo suyo, ahora quiere darse plenamente y se ofrece como holocausto, se ofrece como alimento. Es el preludio, el prólogo de su entrega en la cruz. En la Santa Misa se renueva este sacrificio del Calvario, es el Sagrado Banquete. Esto es mi Cuerpo, ésta es mi Sangre. Y el Señor nos vuelve a atraer hacia Sí, para ser para nosotros alimento de vida. Que te recibamos, Señor, como mereces, con el alma limpia, sin sombra de pecado, y para ello que seamos asiduos en recibirte.
Padre Eterno, al ofrecerte este misterio, te agradecemos por proveernos con nuestro pan diario espiritual, la luz de nuestras almas. Rezamos para que podamos sentir hambre por la Sagrada Eucaristía y altísima  reverencia por la Presencia de tu Hijo, Emmanuel, El pan de la vida, Dios con nosotros en el Sacrificio de la Santa Misa.
Rezamos por adoración al Santísimo Sacramento, la Presencia Eucarística de Jesús: carne, sangre, alma y divinidad en el pan y vino consagrados.
Rezamos por todos los sacerdotes para que sean santos, por la digna recepción de este Santo Sacramento con la preparación de los fieles a través de una buena confesión. Rezamos por el esparcimiento del Reino Eucarístico a través del mundo para que transforme los hijos de Adán en Hijos de Dios
Oh, Dios, que en la Santa Eucaristía nos dejaste el memorial de tu pasión; te pedimos nos concedas venerar de tal modo los sagrados misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente en nosotros el fruto de tu redención.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
POR ESTE MISTERIO, PEDIMOS A MARÍA SANTÍSIMA SER DIGNOS DEPOSITARIOS DEL CUERPO Y SANGRE DE JESUS.
PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén

10 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
JACULATORIA.-
Oh Jesús, perdónanos nuestros pecados, sálvanos del fuego del infierno y guía todas las almas al Cielo, especialmente aquellas que necesitan más de tu misericordia. Amén
Inunda a toda la humanidad con las gracias de tu llama de amor ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
SALVE
m35Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén
OREMOS
Omnipotente y sempiterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre María para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo;
concédenos que, pues celebramos con alegría su conmemoración, por su piadosa intercesión seamos liberados de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén

ORACIONES DESPUÉS DEL ROSARIO.-
Al terminar este Santo Rosario a nuestra Madre María, Rezamos por las intenciones del Santo Padre y en reparación a las Ofensas al Sagrado Corazón de Jesús y para Ganar las Santas Indulgencias Plenarias.
PADRENUESTRO.-
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.
 Danos hoy nuestro pan de cada día;perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén
3 AVEMARÍA.-
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
GLORIA.-
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén
Ave maría purísima
Sin pecado concebida. Amén
En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

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