martes, 30 de diciembre de 2014

ORACION A LA SANTISIMA TRINIDAD.

 
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Oraciones introductorias y de abandono: En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo Inicien siempre con la oración dada a María, la Inmaculada Concepción. Señora y Madre nuestra, María, la Inmaculada Concepción, te suplicamos que intercedas por nosotros ante el Santo de los Santos, la Trinidad Santísima, para que nos dé fervor y corazón dispuesto a las inspiraciones y gracias del Espíritu Santo. Todo por los méritos de la Sangre de Cristo el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo; en su nombre; por la acción del Espíritu Santo y por tu entrega y oración. Amén.    Señora y Madre nuestra, en tus manos ponemos el Rosario, reza por nosotros el Rosario, llévanos a Dios, únenos, danos el amor, danos la paz. Amén. Madre mía, adoro en tí, al  Salvador que está en tí. Amén.  Dios mío, limpia mi corazón, para que hoy día haga Tu Voluntad y esté Contigo, Amén.  Espíritu Santo bendito, penetra profundamente en mí, para hacer una nueva creación. Amén.(Tres veces)  San José, varón prudente y justo, une tu oración a la nuestra. San José, varón prudente y justo, ora por nosotros. San José, varón prudente y justo, ora  intercediendo  por nosotros. Amén. Santos Ángeles de Dios, oren con nosotros. Santos Ángeles de Dios, oren por nosotros. Santos Arcángeles, Miguel, Gabriel y Rafael, oren intercediendo por nosotros. Amén.  Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío. Sagrados Corazones Inmaculados de Jesús y de María, oren intercediendo por nosotros. Amén.  Si están en grupo, divídanse, inmediatamente, en células trinitarias de Oración, repitiendo: “Somos los hijos de la Madre de Dios, de la Espiritualidad Trinitaria Amén". (Tres veces)  (Igual hagan en la oración individual)
  
 Acto penitencial  Este es un momento de revisión de nuestros actos,  en el que vamos a examinar nuestra relación con Dios, con el prójimo y con nosotros mismos. Cada uno de manera individual y en la presencia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Invitemos a María Santísima, la Inmaculada Concepción, a dirigirnos, con la asistencia del Espíritu Santo, señalándonos con esa luz, los males y raíces que debemos arrancar. Hagamos de modo general y, para ser limpios y dispuestos de verdad, como el campo que es despojado de malezas y arado. Oremos por sanación. No nos cansemos de dar pasos constantes de reconciliación,  reconociendo que hemos obrado mal, pidiendo perdón y  perdonando, ya sea en silencio para luego llevar estas faltas al sacramento de la reconciliación y también si así fuera pidiendo perdón a nuestros hermanos presentes en la oración a los cuales les hemos faltado. Después de una breve pausa, dispongámonos en actitud de perdón y digamos: Dios de la Misericordia y del Perdón  Dios de la misericordia y del perdón:Ten compasión de mí. Tú eres el agua viva que santifica y perfecciona: Lléname de Tí. Destruye mi maldad con tu pureza; fortalece mis debilidades con tu gracia; transfórmame con tu  poder. Yo no puedo ser perfecto sin tu ayuda; tú no puedes perfeccionarme sin mi voluntad, no por falta de poder, sino por exceso de misericordia. Dios mío: te doy mi voluntad para que Tú me perfecciones. Hazlo ahora, Señor. Destruye mi maldad. Lléname de Ti, ahora y aquí, Dios y Señor mío. Amén.  Digan, cerrando los ojos, para mayor recogimiento y gracia:    “Dios mío: me abandono en Ti". (Siete veces, repitiendo al ritmo de la respiración).  "Dios mío: posesiónate de mí". (Siete veces repitiendo al ritmo de la respiración).   Tras un breve silencio: "Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, Santísima Trinidad: haz en mí tu voluntad e impúlsame a hacerla"  (Siete veces. al concluir digan: Amén). Según lo sintamos, pues el Espíritu esta en nosotros y Él nos guiará,  podemos lentamente abrir los ojos y disponernos a leer, siempre bajo la guía del Espíritu Santo, la Palabra de Dios y una de las Actas, parte de ella, o una lección, y reflexionemos, según el Espíritu nos guíe. Es importante, que mantengamos el clima de oración. Esto es, de disponibilidad y de abandono, de silencio interior, de vacío y de entrega disponible, para llenarnos de modo personal y colectivo.  Otras oraciones:  María Madre de la Misericordia  Madre de la misericordia, Madre buena: Tú que trajiste el Salvador al mundo, eres madre y reina de este suelo, como eres de nosotros en el cielo. Bendice con tu amor estas comarcas y estas gentes creyentes y también a los confusos que desdeñan tu amor y no te aman. Madre, Madre santa: Danos la paz. Y danos el amor... Danos al Padre y al Hijo y al Espíritu. Danos, danos con tu gracia, la gracia de ser santos, la gracia de ser buenos.                                                                   Amén.  Oración de protección a María
   Señora y Madre nuestra: Nos acogemos a tu protección; cúbrenos con la Sangre de Jesucristo, el cordero de Dios que quita los pecados del mundo. Aleja de nosotros las acechanzas del maligno y no te canses de aconsejarnos y de guiarnos a Jesucristo, nuestro único Dios y salvador. Aséanos con tu misericordia y vístenos con los ropajes de la gracia, que tú tienes por la gracia de Dios. Deposítanos, como nuestra madre, en el corazón y en las manos de Jesucristo, tu Hijo y Señor nuestro único y verdadero refugio y fortaleza. Ora por nosotros, ahora y siempre, para que, Él nos ampare y nos salve en todo tiempo; para eso, te entregamos irrevocablemente todo lo que somos y todo lo que tenemos, para que tú nos administres con tu amor y con tu celo, como a propiedades y posesiones tuyas. Amén, amén, amén. Consagración a la Inmaculada Concepción y siempre Virgen. Señora y Madre mía: A ti te entrego como hijo tuyo*, mi voluntad, mi libertad, mi alma, mi cuerpo, mi memoria,  mi imaginación, mi inteligencia, mis sentidos, mis instintos, todo lo que tengo, todo lo que soy; para que Tu, según tu beneplácito, dispongas de ellos, entregándolos Al Santo de los santos, El Altísimo, El Uno y Trino, El que con El Padre y con El Espíritu Santo es Dios, El Único, La Trinidad Santísima, de quien Tu Señora eres la Esclava por amor.  Aséame como cosa y posesión tuya.  Vísteme de Gracia y entrégame a Dios Padre, a Dios Hijo, a Dios Espíritu Santo, rogándoles que hagan de mí, una creatura nueva. Señora y Madre mía a ti me consagro como hijo tuyo y en mi te consagro mi familia, mis actividades y mi ambiente; porque Tu eres la Esclava del Señor. Posesiónate de mí, Señora y Madre mía, ahora y para siempre.  Séllame por tu ruego, con el sello del Espíritu Santo.  Sígname con la sangre de Jesucristo, el Cordero de Dios que quita los pecados, su origen, sus huellas y sus consecuencias y conságrame como donación tuya al Padre Todopoderoso. Para eso, lávame y vísteme con los ropajes de la Gracia, que Tú tienes por la Gracia de Dios. Amén, amén, amén.  Bendigan siempre  La bendición sea, de este modo:- A ustedes en sí, en el Nombre del Padre y del Hijoy del Espíritu Santo y uniéndose, a María Santísima, la Inmaculada Concepción,cuya gracia y compañía invocaran.A sus familiares o inmediatos con quienes vivan, en la misma forma.Todos los días y con la frecuencia que les sea posible, hasta crear el habito, en ustedes, de bendecir, perdonar y amar, que todo se produce así; por fuerza del Espíritu en ustedes, si tal hacen.- Bendigan los ambientes que comprenden personas, ideas y circunstancias concurrentes,  las actividades, la naturaleza y el cosmos. - Respiren bendiciones.Esto es; amor. Si tienen problemas que los llenen de odio, individual o colectivamente considérenlos, en oración. Trátenlos en oración, no en innecesarios análisis y disgresiones; sino en orante y decidida entrega, Invocando la asistencia de la Santísima Trinidad.No se reúnan para Juzgar a los demás.  Háganlo para amar. Para esto, reúnanse cuanto sea necesario y, ustedes, en particular, para esto oren. No se detengan a compadecerse.  Amen.No esperen ser amados.  Sirvan.No esperen ser servidos.  Comprendan.No esperen que a ustedes los comprendan.  Den.No esperen recibir.  Cuando den y será siempre,en lo que den, dense ustedes mismos.  Sean ustedes mansos y humildes de corazón. En un mundo de arrogantes, ustedes no lo sean. En un mundo de injusticias, sean ustedes Justos. En un mundo de mentira, sean ustedes veraces. En un mundo de ambiciones de poder, de riquezas y de prestigios,  sean ustedes pobres.Vacíense de todo, por amor.  Amen. Amén. Amén. Solo el amor los salvará.  Solo el amor transformará la tierra.  Solo el amor hará un mundo nuevo.  Solo el amor hará una raza de hombres nuevos.  Solo el amor transformará la historia creando un mundo nuevo, el soñado por el hombre.

lunes, 29 de diciembre de 2014

ROSARIO DE ALABANZAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN DESAGRAVIO DE LAS BLASFEMIAS

Existe una sociedad en la que cada miembro se compromete a decir, cada día, cincuenta blasfemias contra la Santísima Virgen María, en contraposición de la cual se ha publicado el siguiente...

 ROSARIO DE ALABANZAS A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA EN DESAGRAVIO DE LAS BLASFEMIAS
 
 OFRECIMIENTO

¡Oh María, Madre mía Inmaculada! Deseando desagraviarte de las ofensas que recibe tu purísimo Corazón, especialmente de las blasfemias que se dirigen contra Ti, te ofrezco estas alabanzas con el fin de consolarte por tantos hijos ingratos que no te aman, y consolar el Corazón de tu Divino Hijo a quien tanto ofenden las injurias dirigidas contra Ti.
Dígnate, dulcísima Madre mía, recibir éste mi pobre obsequio; haz que te ame cada vez más, y mira con ojos de misericordia a esos desgraciados para que no tarden en arrojarse es tus maternales brazos. AMÉN

Dígnate que te alabe, Virgen Sagrada.
Dame virtud contra tus enemigos.

(*) Bendita sea la Excelsa Madre de Dios, María Santísima
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción
Bendita sea su Gloriosa Asunción a los Cielos
Bendito sea el Nombre de María Virgen y Madre
Bendito sea su Corazón Inmaculado
Bendita sea su Pureza Virginal
Bendita sea su Divina Maternidad
Bendita sea su Mediación Universal
Benditos sean sus Dolores y Lágrimas
Benditas sean las gracias con que el Señor la
Coronó como Reina de Cielos y Tierra
Gloria a María Hija del Padre, Gloria a María Madre del Hijo, Gloria a María Esposa del Espíritu Santo.

(Desde el * se repite cinco veces, y al final se añade):

Madre mía, te amo por los que no te aman, te alabo por los que te blasfeman, me entrego a Ti por los que no quieren reconocerte por Madre.

El 1 de enero El Padre Eterno

El Padre Eterno
Enero
DíaCalendario del Magníficat *Calendario del Vaticano *
1El Padre Eterno
La Circuncisión de Jesucristo
Santa María Madre de Dios
San Vicente María Strambi, Obispo
2El Dulcísimo Nombre de JesúsSan Basilio, Obispo y Doctor de la Iglesia
San Gregorio Nacianceno, Obispo
3Santa Genoveva, Virgen
4Sta. Angela de Foligno, Terciaria franciscana
5San Simeón, Estilita
6Epifania del Señor, Los Tres Santos Reyes
7San Luciano, Presbítero y MártirSan Raimundo de Peñafort, Presbítero
8San Claudio Apolinar, Obispo
San Severino, Predicador
9San Julían, Mártir y Santa Basilisa
10San Guillermo de Bourges, Obispo
San Gonzalo, Confesor
11San Teodosio, Cenobiarca y confesor
12Santa Margarita Bourgeoys, Fundadora
San Benito Biscop, Abad
13Bautismo de Nuestro Señor JesucristoSan Hilario de Poitiers, Doctor de la Iglesia
14San Hilario de Poitiers, Doctor de la Iglesia
15San Pablo, Primer Ermitaño
16San Marcelo I, Papa y mártir
San Fulgencio, Obispo
San Gonzalo, Confesor
17San Antonio, Abad
18La Cátedra de San Pedro en Roma
19San Canuto, Rey de Dinamarca
20San Fabián, Papa y Mártir
San Sebastián, Mártir
21Santa Inés, Virgen y mártir
22San Vicente, Diácono y mártir
23San Raimundo de Peñafort, PresbíteroSan Juan el Limosnero, Patriarca de Alejandría
24San Timoteo, ObispoSan Francisco de Sales, doctor de la Iglesia
25La Conversión de San Pablo
26San Policarpo, Obispo y mártirSan Timoteo, Obispo
San Tito, Obispo y discípulo de San Pablo
27San Juan Crisóstomo, doctor de la IglesiaSanta Ángela de Mérici, Virgen
28San Pedro Nolasco, Presbítero y fundadorTomás de Aquino, Doctor de la Iglesia
29San Francisco de Sales, doctor de la Iglesia
30Santa Martina, Virgen y mártir
31San Juan Bosco, Presbítero

domingo, 28 de diciembre de 2014


SELLAMIENTO EN EL PODER DE DIOS UNO Y TRINO

Oración entregada por Dios Padre al sacerdote Wilson Salazar




Al final se puede bajar versión imprimible para rezar.


+ Nuestro auxilio es el nombre de Dios Padre que hizo el cielo y la tierra.
+ Nuestro Auxilio es el nombre del Señor Jesús que ha redimido el cielo y la tierra.
+ Nuestro auxilio es el nombre del Espíritu Santo que santifica el cielo y la tierra.


+ ¿Quién cómo Dios Padre Creador? Nadie como Dios Padre Creador.
+ ¿Quién cómo Dios Hijo Salvador?   Nadie como Dios Hijo Salvador.
+ ¿Quién cómo Dios Espíritu Santo Santificador? Nadie como Dios Espíritu Santo Santificador.


El poder el honor la majestad al Dios soberano de todo hoy y por toda la eternidad.

Santo Dios poderoso,
Santo Dios Majestuoso,
Santo Dios Omnipotente.

1

 Oh Dios Padre Creador de todo, que con tu grandeza, sabiduría y omnipotencia diste vida a todo lo creado, Yo (decir su nombre) invoco tu divino y majestuoso poder sobre mí, ven a mi, pobre criatura necesitada de ti, ven Padre mío.

+ Séllame con tu poder creador.
+ Séllame Padre con tu grandeza infinita.
+ Séllame Padre con tu majestad santa.


+ Contra las jerarquías satánicas:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los Serafines satánicos:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+Contra los Querubines satánicos:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los tronos satánicos:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los Principados satánicos:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra las Potestades satánicas:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra las Virtudes satánicas:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los Arcángeles satánicos:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los ángeles satánicos:
Padre Mío: Séllame, cúbreme, defiéndeme, protégeme y libérame hoy y siempre.


¿Quién como Dios Padre que me sella con su poder infinito? Nadie como Dios Padre que me sella con su poder infinito. (tres veces)



2

Oh Dios Jesucristo Salvador de todo, que con tu vida, pasión y muerte diste redención a todo lo que existe, yo (decir su nombre) invoco tu preciosísima Sangre sobre mí, pobre y desvalido, necesitado de ti, ven salvador mío.

+ Séllame Jesús mío con tu poder Salvador.
+ Séllame Jesús mío con tu poder redentor.
+ Séllame Jesús mío con tu poder omnipotente.



+ Contra las fuerzas de demonio sus jerarquías y sus legiones:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus satánicos del viento:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus satánicos del agua:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus satánicos del fuego:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus satánicos de la tierra:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus satánicos del norte, sur, oriente y occidente:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos de la madrugada, la mañana, la media mañana, medio día, de la tarde, de media tarde, de la noche, de media noche:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos deambulantes, depravadores, contaminadores, trituradores, vejadores, merodeadores, aniquiladores, vengadores, paralizadores, bloqueadores, posesivos, ambientales, ruidosos, obsesivos, infernales.
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre:

+ Contra los espíritus inmundos de nueva era, masonería, sectas, magia, brujería, hechicería, astrología, esoterismo, falsedad, espiritismo, satanismo, superstición, ocultismo, santería, cartomancia, salamientos, ciencias ocultas, tarot y todas las inmundicias, misas negras, maldición, vejación:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.

+ Contra todos los espíritus inmundos de ira, soberbia, gula, pereza, orgullo, envidia, avaricia, muerte, destrucción, pobreza, enfermedad:
Jesús mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme, y libérame hoy y siempre.


¿Quien cómo Dios Hijo que me sella con su poder infinito?... Nadie como Dios Hijo que me sella con su poder infinito. (tres veces)


3

Oh Dios Espíritu Santificador de todo, quien con tu poder, grandeza y santidad diste forma y figura al hombre y al universo y sostienes todo lo creado.

Yo (decir su nombre)  invoco tu poderosa santidad sobre mi que soy una pobre criatura sin meritos y débil.  Ven Santificador mío.

+ Séllame Espíritu santo mío con tu poder santo.
+ Séllame Espíritu santo mío con tu poder celestial.
+ Séllame Espíritu santo mío con tu poder infinito.

+ Contra el demonio, sus jerarquías y sus agentes espirituales y materiales:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi concepción:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi gestación:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi infancia:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.
  + Contra los espíritus inmundos que me han atacado desde mi juventud:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos que me están atacando en este momento de mi historia:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

 + Contra los espíritus inmundos que me atacan mi mente y mis sentidos.
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos que atacan mi cuerpo y mi fuerza:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

+ Contra los espíritus inmundos que han atacado mi pasado mi presente y desean destruir mi futuro hacia la eternidad:
Espíritu Santo mío, séllame, cúbreme, protégeme, defiéndeme y libérame hoy y siempre.

¿Quién como Dios Espíritu Santo que me sella con su santidad eterna? Nadie como Dios Espíritu Santo que me sella con su santidad eterna. (tres veces).



Dios creador mío, Dios Salvador mío, Dios Espíritu Santo santificador mío, cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día, cada semana, cada mes y cada año de mi vida tu poder me sella, protege, cuida y defiende contra el espíritu del mal y todas sus jerarquías y agentes espirituales y materiales.

Vivo de ti Padre Creador.
Vivo en ti Señor Salvador.
Vivo por ti Señor Santificador.  (Tres veces)

Amén, Amén, Amén.


La bendición para el año nuevo

“El Señor te bendiga y te proteja, ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor; El Señor se fije en ti y te conceda la paz. Así invocarán mi nombre sobre los israelitas y yo los bendeciré.” (Núm 6, 15-27)

Invocar a Dios, al comenzar el año, es una necesidad del creyente, de quien sabe que todo está en las manos de quien es el Creador, el Redentor, el Santificador.


Que Dios te bendiga

En los momentos más significativos de la vida, se pide la bendición de los padres. El pueblo de Israel nació de la bendición de Isaac a su hijo Jacob. En la vida Monástica, el abad o la abadesa dan su bendición a los monjes y monjas cuando van a emprender un viaje. En el comienzo del curso, de una activad importante, se solicita la mirada benévola del Señor, y que se muestre favorable.  Hoy pedimos la más generosa bendición de quien sabemos nos ama y nos ha concedido el don de la vida por amor y para amar.

Te proteja

 Sentir la mano protectora del Señor da descanso. En la oración de completas de los días festivos, se reza: “Que tus ángeles nos guarden en paz”. Hoy es un deseo ferviente, cuando el año comienza su carrera, que nos acompañe la certeza de la mirada protectora del Señor.

Ilumine su rostro sobre ti


Contemplar el rostro de Dios no es tener una visión extraordinaria, sino sabernos en su presencia, vivir conscientemente abrazados por su mirada entrañable. A quienes saben caminar baja la luz de esta mirada les acompaña siempre la confianza, porque nunca se sienten solos. La luz del rostro de Dios es refleja, los que la contemplan la descubre en la realidad, en los acontecimientos y en el prójimo.

Te conceda su favor

 Contar con el favor de Dios, es contar con su gracia, con el don del Espíritu Santo, Él derrama sus dones para bien común. Nada se recibe para provecho propio, sino para edificación  del Cuerpo de Cristo, para colaborar con el plan de Dios, de llevar a todos a la salvación. Los favores que se reciben del Señor llevan dentro la exigencia de compartirlos, de la solidaridad amorosa a través de gestos de amor y de caridad.

Se fije en ti

 De la mirada del Señor sobre cada uno depende el sentimiento de su llamada, la experiencia reconciliadora, la atracción irresistible del seguimiento. Nuestro camino se hace muy difícil si no nos vemos detrás de Él. En cambio, si somos conscientes de que nos precede, todo se puede sufrir. La mayor bendición es haber descubierto la llamada de Dios y seguirla.

Te de la paz

 Es el deseo más significativo. Paz con Dios, paz interior, paz social, paz en las familias y en las comunidades. Por la paz se reconoce el sendero de la voluntad divina. Los ángeles, en la noche santa, cantaron: “Gloria Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres a los que tanto ama el Señor”.

Feliz año nuevo, año del Señor, 2012

 Año de la fe, año de ser testigos, de acreditar nuestra pertenencia, de ser evangelio y evangelización, para que todos conozcan el amor inmenso de Dios a la humanidad.
 

domingo, 21 de diciembre de 2014

ORACION DE SAN ANDRES

ORACIÓN
PARA OBTENER UN FAVOR

Alabada y bendita sea la hora en que el Hijo de Dios nació de la más pura virgen María, a medianoche, en Belén, en medio de un frío penetrante. En esa hora concediste, oh Dios mío, escuchar mi rezo y concederme mis deseos, por los méritos de nuestro Salvador Jesucristo, y por su Bendita Madre. Amén.
Rezar con fervor esta oración quince veces cada día desde la fiesta de San Andrés (30 de noviembre) hasta Navidad (25 de diciembre)