viernes, 23 de enero de 2015

¡Dios mío, yo creo, te adoro, te espero y te amo!  Te pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.





    Esta oración da énfasis a esa bella verdad de Dios todopoderoso, todo afectuoso sobre nuestros altares: 
    Santísima Trinidad, te adoro.  Dios mío, te amo en el Santísimo Sacramento.





    Con la Santa Hostia suspendida en el aire, el Ángel se postró y repitió esta oración: 
    Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente.  Te ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación por las ofensas, sacrilegios e indiferencias con los que El es ofendido.  Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús, y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pecadores.

No hay comentarios: