¡O Corazón divino de Jesús! Por medio del Corazón Inmaculado de María Santísima os ofrezco las oraciones, obras y padecimientos de este día en reparación de mis pecados, y por todas las intenciones por las cuales Vos os inmoláis continuamente en el Santísimo Sacramento del altar. Os las ofrezco en especial por las intenciones del Apostolado de la Oración y por las señaladas por el Papa para este mes.
O Dios mio, yo creo firmemente que Tú eres el Dios único en tres Divinas Personas; el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; creo que tu Divino Hijo se hizo Hombre y murió por nuestros pecados, y que ha de venir de nuevo a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo éstas y todas las verdades que la Santa Iglesia Católica enseña, porque Tú las revelado, quien no puede engañar ni ser engañado.
O Dios mio, confiado en tu infinita bondad y promesas, yo espero obtener el perdón de mis pecados, el auxilio de tu gracia, y la vida eterna, por los méritos de Jesucristo, Señor y Redentor mío.
O Dios mio, yo te amo sobre todas las cosas, con todo mi corazón y mi alma, porque eres infinitamente bueno y digno de ser amado. Amo a mi prójimo como a mí mismo por amor a Ti. Perdono a todos los que me han ofendido, y pido perdón por todos los que yo he ofendido.
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador y Redentor mío; por ser Vos quien sois y porque os amo sobre todas las cosas, a mi me pesa de todo corazón haberos ofendido; propongo firmemente nunca más pecar, confesarme, cumplir la penitencia que me fuere impuesta, apartarme de todas las ocasiones de ofenderos; ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados, y confio en vuestra bondad y misericordia infinita, me los perdonaréis por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte, y me daréis gracia para enmendarme y para perseverar en vuestro santo servicio hasta el fin de mi vida. Amén.
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